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Las diputaciones de Huesca y Girona defienden la oportunidad que los Juegos Olímpicos supondrán para el Pirineo

Los presidentes han mantenido un encuentro para abordar el problema demográfico en los pueblos de montaña, o el empleo en temporalidad

Reunión entre Miguel Gracia y Miguel Noguer, presidentes de la DPH DPG
Reunión entre Miguel Gracia y Miguel Noguer, presidentes de la DPH DPG

La celebración de unos Juegos Olímpicos de Invierno "es una oportunidad que el Pirineo no puede dejar escapar. Al desarrollo económico y social que ello supondrá, se suman también la mejora en infraestructuras y la difusión que este territorio tendrá a nivel mundial". Con estas palabras, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca y el de Girona han defendido el proyecto olímpico para 2030. Eso sí, han añadido, "siempre desde el respeto al medio ambiente, su conservación y sostenibilidad".

En la reunión que ambos han mantenido se han puesto sobre la mesa los beneficios que implica la organización de una cita olímpica: "Se generarán puestos de empleo, llegarán miles de personas tanto a las zonas donde se celebren pruebas deportivas como a su área de influencia, y a través del escaparate en que se convertirán los medios de comunicación, se darán a conocer el entorno y atractivos del territorio, así como las ciudades o pequeñas localidades que forman parte de este proyecto”, ha señalado el Presidente de la DPG, Miguel Noguer.

La mayoría de ellas, ha apuntado su homólogo en la DPH, Miguel Gracia, "ubicadas en la montaña, pequeños municipios que sufren un grave problema demográfico y en las que el turismo se ha convertido en una de las vías para mantener población". Y es que, ha apuntado, "es innegable la necesidad mutua entre el medio natural y el hombre. Es fundamental el mantenimiento de las actividades económicas tradicionales, única fuente de ingresos para miles de familias en estas zonas, a la vez que se explotan de forma sostenible para el desarrollo de otras actividades al aire libre, como son los deportes asociados a la montaña".

Las provincias de Huesca y Girona tienen, además de estos asuntos, otros muchos en común. Uno de ellos, han recordado sus presidentes, es la problemática del trabajo en temporalidad, asociado tanto al turismo como a otros sectores como el de la agricultura y ganadería, "y el problema de vivienda que ello supone. Pues a su llegada para la temporada de esquí o veraniega, de siembra o de recogida de la fruta, esos trabajadores necesitan un alojamiento que, en muchas ocasiones se hace imposible encontrar" ha apuntado Noguer.

A lo que Miguel Gracia ha añadido que "los elevados precios de alquiler y venta de viviendas y los bajos salarios asociados en muchas ocasiones a estos empleos temporales generan situaciones muy complicadas que deben abordarse de manera urgente desde todas las administraciones con competencias en la materia".

Finalmente, los presidentes de las dos diputaciones han mostrado su preocupación por diferentes temas que afectan a las administraciones locales, acordando posiciones en común para defender allí donde ambas instituciones tienen representación, como la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Arco Latino o la Fundación Democracia y Gobierno Local.