AGRICULTURA

Las lluvias de abril, como agua de mayo para el campo

El agua caída en las últimas semanas ha paliado la sequía que se vivió en el otoño y que puso en peligro la cosecha

En las zonas más altas no ha sido buena la cosecha de cereal
Los campos vuelven a estar verdes gracias a las lluvias

El campo ha acogido con alegría la situación a la que se ha llegado tras muchos días de lluvias. Como no han sido lluvias torrenciales, sino que el agua ha caído de forma racional, no se han producido daños, ni en campos, ni en accesos, caminos o infraestructuras. Las lluvias han venido a paliar una preocupante situación de sequía, que se vivió en el otoño y principios del invierno, y que supuso que los agricultores contrataran seguros integrales de forma muy importante.

Los cultivos, gracias al agua, han aumentado notablemente en estos últimos días, después de que en el inicio de esta campaña agraria se retrasase la nascencia por la falta de agua, dando incluso casi por perdida la cosecha en algunas parcelas. El agua caída no ha encharcado los campos, y éstos la han ido absorbiendo poco a poco, dejando una situación inmejorable.

En Alcubierre, por ejemplo, en este mes de abril han caído 110 litros por metro cuadrado. Lo importante para las explotaciones agrícolas es contar con buenas infraestructuras.

Los expertos del mundo agrario reconocen que, con toda el agua que ha caído, todavía pasarán unos días antes de que se pueda entrar con maquinaria a los campos, para realizar labores necesarias en esta época del año, como la aplicación de tratamientos fungicidas en cereales de invierno. También es posible que se retrase un poco la siembra del maíz de primera cosecha.


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