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Los contrarios a la variante de Jaca organizan caminatas explicativas por el entorno

A la última cita acudieron unas 80 personas, entre ellas representantes de Podemos y Ciudadanos

Caminata organizada por la asociación Jaca sin perder el Norte
Caminata organizada por la asociación Jaca sin perder el Norte

La asociación JSPN (Jaca Sin Perder el Norte), continuando con sus actividades informativas sobre las repercusiones de la construcción del enlace entre las autovías A21-A23, ha puesto en marcha una nueva campaña informativa denominada “Caminata Explicativa”, en la que se recorren, a pie, los lugares por los que transcurrirá la infraestructura carretera.

Alrededor de 80 personas, entre las que se encontraban los diputados del Congreso Jorge Luis Bail y Andoni Corrales, de Podemos, junto a los representantes de Ciudadanos José Luis Cadena e Iñigo Betes, acudieron a la primera sesión. La Asociación organizadora trata de obtener el máximo consenso respecto a la oposición al trazado, también con los representantes políticos que asistieron. Tienen previsto un nuevo recorrido por la zona norte afectada por la construcción de la Variante, para el próximo día 9 de Septiembre.

JSPN, invita a todos los interesados a sumarse a estas actividades y continuará con las Mesas Informativas, frente al Ayuntamiento de Jaca, en las que todos aquellos que lo deseen podrán firmar en oposición al proyecto actual de la Variante de Jaca, del Ministerio de Fomento.

Paseo explicativo
La caminata tenía como punto de partida el Rompeolas, continuando hasta el Puente de San Miguel, desde el que pudieron observar la muela de un molino harinero que yace en el cauce del río y el Peyrón (S-XVI) y guiados por Luis Orús. Pasado el puente de San Miguel estuvo el Molino de Pequera y una torre contigua (S-XVI).
Federico Fillat, guía de la expedición, desplegó una foto panorámica ilustrada con los nombres toponímicos, que describen la industria hidráulica de la ribera de Jaca los Molinos de las Caridades (desde la Edad Media), uno harinero y 2 batanes y en el S-XVIII también un tinte.

Continuaron hacia los Batanes de Bayardos, el Molino Pequera y una torre de origen medieval.
Río arriba, la partida de la Caballería albergó molinos harineros y bataneros, al menos desde el S-XIII; hubo uno de los Templarios que, necesariamente, tuvo que tomar el nombre antes de la disolución de la Orden hacia 1308. En el S-XVIII hubo, molinos harineros y traperos, tinte, sierra de agua y tañería. En las inmediaciones existe actualmente la torre de la Garisea que mandó construir Pedro Iñiguez hacia 1600.

En la partida llamada San Cristóbal, enfrente de la ermita del mismo nombre, se ubicaron los molinos del monasterio de Santa Cristina de Somport (S-XIII). En el S-XVI existía un molino harinero y 2 batanes en serie, con la misma acequia y azud o matral. Hoy quedan restos del Batán de Paleta.

Los asistentes se dirigieron posteriormente a visitar el enclave de la ermita de San Miguel del Puente (S-XV) y en Asieso, localidad también afectada, el equipo de avituallamiento ayudó a reponer fuerzas a base de pan con tomate, con aceite, sopanvinas y porrón.
Federico y Luis desplegaron sus ingenios para mostrar, en una panorámica ilustrada de nombres toponímicos, los yacimientos histórico-arqueológicos y el impacto desolador de la Variante Norte.

Continuaron por el Camino de los Trajineros, que bordea la Caballería y la finca de la Garisea, hasta la ermita de San Cristóbal, al pie del Camino de Santiago Francés, donde los propietarios obsequiaron a la numerosa comitiva con la visita al monumento.

Al cabo de tres horas terminó el recorrido en El Árbol de la Salud, del Paseo de la Cantera de Jaca, donde los asistentes intercambiaron impresiones y fueron obsequiados con un pequeño regalo recordatorio de la excursión, realizado por Alceste Pedrocchi.

Desde la Asociación contraria a la construcción de la variante de Jaca valoran muy positivamente la experiencia. También algunos de sus visitantes que les explicaban que habían “conocido la funcionalidad de sus molinos harineros y batanes, y hemos aprendido que fue posible gracias a los fáciles caminos que comunicaban el conjunto y mantuvieron siempre la vitalidad burguesa de la ciudad comercial de Jaca, capital del nuevo Reino de Aragón”.

Según Federico y Luis “Se trataba de una actividad amparada en las eficaces torres que junto a las murallas de la propia ciudad, que mantenían protegido el flujo de mercancías y visitantes que entraban y salían de la ciudad a pesar de las guerras y del bandolerismo. Pensamos que se trata de una riqueza histórico-cultural sobre la que se pueden basar futuras iniciativas para complementar la importancia de los monumentos arquitectónicos de la ciudad y que difícilmente se entienden si se consideran aislados de la gran vía de comunicación que supuso el valle del Aragón y sus caminos”.

Asistentes a la caminata de Jaca sin perder el Norte
Asistentes a la caminata
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