sucesos

Los médicos insinuaron a la madre de Naiara que la niña había sido maltratada

Fue justo antes de pasar por el quirófano, cuando creía todavía que la niña había tenido un accidente y se había caído por las escaleras

Mariela Benítez, madre de Naiara a las puertas de la Audiencia
Mariela Benítez, madre de Naiara, a las puertas de la Audiencia este jueves / Rafa Gobantes

Varios testigos llamados por el ministerio fiscal protagonizaban la jornada de este jueves en el juicio por el asesinato de Naiara en Sabiñánigo en el año 2017, entre los que destacaban sus primas, menores de edad, presentes en la casa cuando ocurrieron los hechos, y que declaraban a puerta cerrada. Además, también prestaban declaración los padres de la niña.

Mariela Benítez, madre de Naiara, tenía que recordar momentos muy complicados, como cuando se enteró de lo ocurrido y le avisaron, cuando estaba trabajando, que algo le había pasado a su hija, en primer lugar le dijeron que su hija se había caído por las escaleras.

Otro de los momentos más duros fue antes de que Naiara pasara por el quirófano para ser operada de los graves golpes que tenía en la cabeza. Los médicos le dejaron pasar para poder verla y le dijeron, según explica la propia madre, que sacara sus propias conclusiones sobre su estado y lo que le había ocurrido.

Mariela explicó que los médicos que atendieron a la niña insinuaron que podía haber sufrido malos tratos “mira tu hija está mal, te voy a dejar verla y sacas tus conclusiones”, indicó a respuesta de una de las preguntas del abogado del padre biológico.

También le preguntaban en esta sesión del juicio por la carta que dijo el asesino confeso, Iván Pardo, que le había enviado para pedir perdón por lo ocurrido, misiva que ella tiene en su poder pero que no ha abierto en ningún momento. Además, niega que hubiera sufrido malos tratos de forma habitual anteriormente exculpando de esta manera a su marido, Carlos Pardo y la madre de éste, Nieves Pena.

Jornada larga del juicio este jueves con la intervención de más de una decena de testigos, desde las primas de la niña, pasando por sus padres, hasta vecinos o profesores.

Durante este viernes el juicio continuará con la testifical solicitada por la acusación particular, con dos trabajadores del servicio de urgencias del 061 y hasta ocho agentes de la Policía Judicial. Por parte de la defensa de Nieves Pena y Carlos Pardo, abuelastra y padrastro de la víctima, han pedido la intervención de otro testigo.