salud pública

Los médicos piden que las autoridades sanitarias tranquilicen a la población sobre el aumento de coronavirus

También siguen pidiendo responsabilidad a los jóvenes y a la población para que eviten las reuniones

Centro de Salud Pirineos de Huesca
El centro de salud Pirineos computa estos días los niveles más altos de contagios en la provincia

Los médicos siguen llamando a la prudencia de la población, con el fin de frenar la ascendente curva de contagios por coronavirus en la provincia. La transmisión es comunitaria, y cada paciente infectado contagia de media a entre una y tres personas. De seguir así, habrá que adoptar medidas que van más allá de las que siempre se han recomendado, como la responsabilidad individual y social, el uso de mascarillas, higiene de manos y guardar la distancia social. A ello hay que sumar el alto número de contagios entre jóvenes, muchos de ellos asintomáticos, que contagian a su entorno.

Desde el sindicato médico Cemsatse se echaba de menos una respuesta de las autoridades sanitarias, tanto de la administración autonómica, como de la dirección provincial de Salud Pública o del Servicio Aragonés de Salud. Ramón Boria, delegado del sindicato, consideraba en la mañana de este viernes que serían necesarias unas instrucciones claras por parte de los responsables, de manera que se tranquilizase a la población y también a los profesionales sanitarios, que están dando todo y trabajando sin descanso. 

Una de las mayores preocupaciones del sector sanitario son los contagios de jóvenes. Algunos tan graves como para estar en la UCI. Pero muchos otros, asintomáticos, a quienes ni se llega a diagnosticar. Los médicos recuerdan que el mayor número de contagios no se producen en los bares, sino en fiestas familiares y reuniones de amigos y de tipo social, que se llevan a cabo en domicilios particulares. Lo único que pueden hacer los sanitarios, afirma Ramón Boria es, además de seguir trabajando, hacer un llamamiento a la población para la responsabilidad individual y social, que es la única forma de que esto se pueda parar sin necesidad de adoptar otra serie de medidas que serían mucho más duras para la población y la ciudad.

De ahí sus llamadas constantes a la prudencia y a que sean los propios ciudadanos los que hagan un esfuerzo de un confinamiento individual, o por lo menos, de limitar salidas, reuniones y celebraciones.

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