Los terremotos de Navarra y Laruns no han afectado a Huesca

El Gobierno de Aragón ha confirmado que no se ha registrado ningún seísmo

Uterga, Beriáin y Oroz-Betelu han sido las localidades en las que ha temblado el terreno este fin de semana

Los sismógrafos ubicados en la Comunidad Foral de Navarra han registrado en el último fin de semana tres pequeños temblores. Según el Gobierno de Aragón ninguno de ellos ha afectado a la provincia de Huesca y “nada tienen que ver con los hundimientos de Monrepós y desprendimientos en la A-132”.

Navarra

El de más intensidad ocurrió el sábado en Uterga. Eran las 13:21 horas cuando la tierra tembló y registró en las máquinas un movimiento de 2,4 en la escala de Richter. El epicentro tuvo lugar a 12 kilómetros de profundidad.

Ese mismo día, unas horas más tarde, a las 20:55, se registró otro pequeño seísmo de intensidad 1,9 grados en Beriáin. El epicentro, al igual que en Uterga, se marcó a 12 kilómetros de profundidad.

El tercer movimiento, y el más leve, ocurrieron en Oroz-Betelu. El viernes se registró en el sismógrafo un pequeño temblor de 1,5 grados. El epicentro en este caso, también a 12 kilómetros de profundidad según ha informado Diario de Navarra.

Fuentes consultadas por Radio Huesca en el Gobierno de Aragón han indicado que “no se ha registrado ningún movimiento en la provincia de Huesca y que los que se han producido en Navarra son replicas de un terremoto de 2,1 registrado el sábado a las 12:53 en Laruns”.

Huesca y sus movimientos sísmicos

Aragón, con una actividad sísmica moderada básicamente concentrada en los Pirineos, ha sufrido cerca de 130 terremotos de cierta intensidad desde comienzos del siglo XVIII.
El último de ellos fue el 15 de febrero de este año 2018 en Arén, el de mayor magnitud en los últimos 36 años.

Hay que remontarse al 24 de diciembre de 1982 para encontrar otro terremoto de esa magnitud. Concretamente fue de 4.1 grados y se registró en Benasque, también en la comarca de la Ribagorza. En Beranuy hubo otro justo hace 10 años, el 15 de febrero de 2008, de magnitud 3.2.
Casi todos los terremotos ocurridos en la provincia de Huesca que aparecen en los registros del Instituto Geográfico Nacional se concentran en el Pirineo, una de las principales zonas sísmicas de la península, pero la mayoría no sobrepasa los 3 grados. El más grave de la historia reciente se midió en la localidad de Martes (5.4), el 10 de julio de 1923, pero también hubo otro muy importante en 1907 en Torre la Ribera.

Otras zonas altoaragonesas de la comarca de la Jacetania, el valle de Benasque, Bielsa o Panticosa también han sido testigos a lo largo del siglo XX de hasta 51 terremotos de entre tres y siete grados de intensidad.

Según el banco de datos del CNIS, más de 14 seísmos han asolado, como apuntaba Aragónpress en la villa de Benasque, situada al noroeste de Huesca, durante este período. El más fuerte alcanzó los siete grados en la escala de Ritcher en 1914.

Además, Villarreal de la Canal también ha sido una de las localidades más castigadas ya que en menos de un año, de octubre de 1923 a julio de 1924, tembló con fuerza en seis ocasiones.

La actividad sísmica se relaciona con los movimientos de la corteza terrestre más recientes. Por eso, no es de extrañar que Aragón concentre en los Pirineos, debido a su mayor importancia tectónica por la sutura en la Era Terciaria entre el antiguo cratón formado por la meseta y el resto de la placa euroasiática, la mayor parte de los temblores. Sin embargo, esto no excluye que otras zonas como la cordillera ibérica y la cuenca del Ebro mantengan también, a lo largo de los siglos, una actividad moderada.

En Aragón, existen estaciones instaladas en San Caprasio, Graus y Bielsa. Las tres utilizan un sistema de comunicación vía satélite basado en VSAT (Very Small Apertura Terminal) como plataforma de campo y en una estación HUB.

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