ganadería

Nuevo ataque del oso, esta vez a escasos kilómetros de Aragüés del Puerto

"Llevábamos tres años levantando este pequeño negocio y ahora no sabemos cómo abordarlo"

Así quedó la oveja tras el ataque del oso
Así quedó la oveja tras el ataque del oso

Este pasado fin de semana un oso volvía a atacar a un rebaño de ovejas en una pequeña explotación a unos 5 kilómetros de Aragüés del Puerto. Una oveja se ha muerto a consecuencia del ataque y otra permanece desaparecida. La brigada especialista en el oso ha confirmado a los propietarios que el ataque cumple con todos los requisitos para confirmar que el oso ha sido el causante y además, saben que el oso está por la zona. La semana pasada atacaba y mataba a varias cabras cerca de Embún y días atrás encontraron huellas de un oso junto al camping de Hecho.

Se cree que ha sido el oso Neré, un plantígrado afincado en el Pirineo occidental desde hace años y que no tiene localizador gps. La preocupación va en aumento entre los ganaderos y los habitantes de la zona y es que, como explica el ganadero Antonio Casajús, "poco a poco se van acercando y cada día los tenemos más cerca". "Antes nunca bajaba de los 1000 metros de altitud", explica, pero ahora no tiene rebaños mas arriba y baja buscando comida. Casajús muestra la incertidumbre a la que se enfrentan ahora un animal, "que ya no actúa como antes, como los autóctonos".

"Ha sido un jarro de agua fría. Ahora no sabemos cómo afrontarlo"
María Bueno y su pareja llegaron hace unos años al Pirineo desde Madrid. Decidieron montar su proyecto de vida en Aragüés del Puerto, donde viven con sus dos hijos pequeños. Hace tres años comenzaron un proyecto para producir quesos y tienen un rebaño con cabras y ovejas. María explica que tras el invierno las sacan todos los días a pastar cerca de la nave donde duermen. El ataque se ha producido muy cerca de la nave, explica la propietaria, que encontró a una de las ovejas herida, con la tripa abierta y moribunda. Hay otra desaparecida pero creen que estará muerta porque han observado muchos buitres por la zona.

"Llevamos 3 años con un proyecto de quesería. Estamos a punto de legalizarnos. Tenemos un rebaño pequeño que sacamos todos los días y esto ha sido "un jarro de agua fría porque empezar con un proyecto así es difícil, y esto no sabemos cómo afrontarlo. María Bueno explica que ahora "me da terror sacar a las ovejas porque no se cómo defenderme. Además, explica, le preocupa especialmente el desplome en la rentabilidad de su negocio porque "no puedo afrontar el pago del alimento si no salen al monte a pastar", explica. Se siente decepcionada porque le han dicho que "sólo nos van a pagar el coste del alimento dos días. Eso no lo contabilizan pero para mí es mucho más gravoso que la oveja en sí." Añade que cuando los animales ven al oso se les corta la leche y si hubieran sido las cabras, con las que ya están fabricando queso, "pierdo mi modo de vida todo este año".

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