tribunales

Piden once años de prisión para los dos acusados de un robo con violencia en un atraco en Almudévar

El juicio será lunes y martes. A los dos empleados de la oficina de Bantierra los maniataron, amenazaron y encerraron en la caja fuerte de la entidad

Oficina Bantierra Almudévar
El atraco se producía en la oficina de Bantierra de Almudévar


Este lunes y martes, la Audiencia Provincial de Huesca acogerá un juicio contra dos individuos que, el 14 de julio de 2020 protagonizaron un robo con violencia, en un atraco llevado a cabo en la sucursal de Bantierra en Almudévar, en el que además, detuvieron de forma ilegal, maniatando, a dos empleados. Se les acusa de un delito de robo con violencia e intimidación, con uso de armas, y de un delito de detención ilegal, por los que les piden cinco y seis años de prisión respectivamente, a cada uno de ellos.

En aquella jornada, sobre las 13.50 horas, uno de los acusados, Francisco Javier P.B., entró en la oficina de Bantierra de la localidad, y preguntó a una empleada por una transferencia. Acto seguido entró el otro acusado, Gonzalo B.R., quien mostrando una pistola dijo: “Esto es un atraco”. Se dirigió a otro empleado, a quien maniató, al tiempo que ordenaban a la mujer a que se tirase al suelo, maniatándola, asimismo. En ambos casos les amenazaron con pegarles un tiro si se movían.

A la empleada le exigieron que les dijera dónde estaba la caja fuerte y que la abriera. Además, le quitaron el DNI indicándole que, si llamaba a la Guardia Civil y les pasaba algo, irían a su casa a buscarla.

A continuación, los acusados hicieron suyo todo el dinero que se hallaba en la caja fuerte, 92.000 euros en billetes precintados, y obligaron a los empleados a meterse en el cuarto de la caja fuerte y a entregarles los móviles, tras lo que los encerraron.

Una vez que se fueron, los empleados pudieron avisar a la Guardia Civil a través del botón del pánico, y pudieron salir gracias a un juego de llaves que había dentro de la caja de seguridad.

El 21 de julio los acusados quedaron para realizar el reparto del dinero y tras ello, la Guardia Civil los detuvo y practicó registros en sus domicilios encontrando una gran cantidad de productos. Se decretó entonces prisión provisional para ambos.

Como consecuencia de estos hechos, la empleada sufrió daños psicológicos, debidos a agresiones o amenazas, que requirieron tratamiento con psicoterapia y de las que tardó 80 días en obtener el alta. El otro empleado sufrió crisis de ansiedad que requirieron tratamiento farmacológico y de las que tardó 15 días en obtener el alta.