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Retrasan al 25 de noviembre el fallo sobre los recursos de casación contra nulidad de la venta del tesoro de Sijena

Los diez magistrados decidirán sobre las sentencias de nulidad de la venta de las 97 piezas del Monasterio

Monasterio Sijena exposición bienes
Bienes devueltos al Monasterio de Sijena


La sección de la Sala de lo Civil que debía fallar este jueves los tres recursos de casación de la parte catalana (Generalitat, MNAC y Museu de Lleida) contra las sentencias de la nulidad de las ventas del tesoro artístico del Real Monasterio de Sijena, ha tomado la decisión de elevar el asunto al Pleno de la Sala de los Civil, para que, en lugar de ser visto por solo por una sección de cuatro magistrados, sea visto por todos los magistrados en pleno que componen la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo. Por lo tanto, se ha señalado nueva fecha para votación y fallo el día 25 de noviembre.
 
La decisión de avocar un asunto al Pleno de la Sala, es una competencia que tiene el Presidente de la misma para la mejor impartición de justicia. Los letrados de la parte aragonesa, Alberto Gimeno como Letrado del Gobierno de Aragón, y Jorge Español, como letrado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, interpretan que, con esta decisión la Sala querrá sentar doctrina sobre la excesiva extensión de los escritos de recurso de la parte catalana frente al respeto escrupuloso de las normas de los letrados aragoneses, y la igualdad de armas en el proceso. Creen humildemente, dicen, que la resolución del Tribunal Supremo sentará doctrina sobre la extensión de esos escritos y esperan que no admita los que sobrepasen las 25 páginas.

Gimeno y Español, al oponerse a los recursos de casación de la parte catalana, inciden en que dichos recursos no tuvieron que haber sido ni siquiera admitidos a trámite, al superar con creces el límite fijado por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo de una extensión máxima de 25 páginas por recurso. Las Normas de 2017 aprobadas por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo para estos recursos exigen que los escritos sean breves, claros, concisos, y se centren en cuestiones estrictamente jurídicas sin extenderse más allá de 25 páginas, aplicación de este regla, que ya dicen estas normas que se hará de modo estricto y no extensivo. Es decir se trata de una norma estricta de limitar esos recursos a una extensión máxima de 25 páginas. Además, estas normas, imponen igual límite a los escritos de oposición a dichos recursos, por lo que los letrados de la parte aragonesa, también estábamos obligados a guardar dicha extensión de 25 páginas. Por consiguiente, todas las partes, recurrentes y recurridas, están sometidas a dicha extensión máxima.
 
Recuerdan, pues, que el recurso de casación de la Generalitat casi triplicaba dicha extensión, al tener 67 páginas. Lo mismo ocurría con el recurso del MNAC. Además, el recurso de casación del Museu de Lleida casi cuadruplicaba dicha extensión, al tener nada más ni nada menos que 87 páginas.

Sin embargo los escritos de oposición de la parte aragonesa, tenían cada uno incluso menos de esas 25 páginas que también rigen para las partes recurridas, habiendo respetado escrupulosamente las normas del Tribunal Supremo. El escrito de oposición del Letrado del Gobierno de Aragón Alberto Gimeno incluso magistralmente en un solo escrito de 25 páginas ha sabido oponerse y contestar a la vez los tres recursos de la parte catalana (Generalitat, MNAC y Museu de Lleida), cuando hubiera podido utilizar 25 páginas por cada recurso que contestase.
 
Por lo tanto, tanto Alberto Gimeno como Jorge Español, en sus escritos de oposición, ya alegamos que hay una flagrante “desigualdad de armas” y por lo tanto se vulnera el art. 24 de la Constitución, pues, los recursos de la parte catalana entienden han sido admitidos con una interpretación extensiva de las normas, y sin embargo, los escritos de la parte aragonesa han respetado la interpretación ESTRICTA que dichas normas de admisión demandan para todas las partes, recurrente y recurridas.
 

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