aragón

Un acto unitario servirá de recuerdo y homenaje a las víctimas de la pandemia y los profesionales

Organizado por el Gobierno de Aragón y la FAMCP, se plantarán 731 encinas, tantas como municipios, con ceremonias sencillas

Javier Lambán en una conferencia telemática con los responsables de la FAMP
Javier Lambán en una conferencia telemática con los responsables de la FAMCP


El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha mantenido un encuentro telemático con la comisión permanente de la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP), presidida por José Luis Zubieta, los tres vicepresidentes: Joaquín Noé, Ignacio Herrero y Mari Carmen Herrero, y el secretario general, Martín Nicolás. El motivo era abordar la forma de organizar un acto de recuerdo y homenaje a las víctimas de la pandemia, una vez que el Gobierno de España decretará mañana, en consejo de ministros, el luto nacional de 10 días y organizará actos de homenaje, tal como adelantó el pasado sábado el Presidente, Pedro Sánchez. Todos los alcaldes de Aragón celebrarán un acto conjunto de recuerdo, solidaridad y condolencia.

Según ha explicado Luis Zubieta, presidente de la FAMCP, “la idea es convocar el mismo acto a la vez en los 731 municipios de Aragón, el mismo día a la misma hora”. También se contactará con los presidentes de las diputaciones provinciales y con los tres alcaldes de las tres capitales y con los presidentes comarcales para llegar a todos los ayuntamientos”. El testimonio será de todos, de todo Aragón.

Todos los alcaldes de Aragón harán un acto conjunto que persiga dos objetivos: testimoniar el recuerdo a la memoria de las víctimas de la pandemia COVID-19 (que hoy registra 858 fallecidos) y la solidaridad y condolencia con todos sus familiares y amigos. Y mostrar, con la dignidad que merecen, el reconocimiento y homenaje al trabajo, la dedicación y la entrega de todos los profesionales de diferentes ámbitos de nuestro entramado público y privado que se han distinguido en estas semanas por su abnegado esfuerzo para servir al bien común (sanitarios, trabajadores sociales, transportistas, miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, agricultores, ganaderos, trabajadores de los centros comerciales, personal de limpieza, educadores, etc.).

La propuesta alcanzada inicialmente es una sencilla ceremonia con un denominador común a través de un símbolo vinculado al pasado y presente del pueblo aragonés, la carrasca, de tal forma que se procedería a la plantación de 731 encinas en cada uno de los municipios. Se trata de un emblema vinculado a identidad aragonesa, ya que es el primer cuartel del Escudo de Aragón: una encina con siete raigones al aire, en sus colores naturales, sobre campo de oro y con una cruz latina roja asomando por la copa. Recuerda al mítico Reino de Sobrarbe y Ribagorza; vinculado a los valores de libertad, de fuero, del pueblo aragonés. Es un árbol resistente (símbolo de lucha), siempre verde (símbolo de vida), florece en abril (el mes de Aragón), es fuerte (adaptado a las sequías estivales y los inviernos fríos).

Las ceremonias que se proponen serán sencillas porque serán un día para el recuerdo y el homenaje ante un hecho que ha producido muchísimo dolor y todos los municipios contarán con un brote de este árbol en una pequeña caja con ventana para que sea visible.

Aunque cada acto de homenaje puede tener variantes, se proponen algunos elementos comunes para conformar una imagen unitaria, con proceso de plantación, montaje de la placa de recuerdo, lectura de un poema que será el vínculo. Las fotografías de la celebración quieren ser publicadas en una plataforma común.

Comentarios