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Un disco que recorre los sonidos del Museo Diocesano de Jaca

En “Música medieval para el Museo Diocesano de Jaca”, Los Músicos de Urueña interpretan, con instrumentos recreados, once piezas del siglo XI al XVI

Luis Calvo, Belén Luque y Luis Delgado
Luis Calvo, director del Festival Camino de Santiago, Belén Luque, directora del Museo de Jaca, y Luis Delgado, componente de "Los Músicos de Urueña", autores del disco

El Museo Diocesano de la Catedral de Jaca ha sido una constante fuente de inspiración para músicos e historiadores. Hace unos años Los Músicos de Urueña dedicaron un disco al Capitel del Rey David y los músicos, un documento de valor incalculable para la musicología en el que se reproducen hasta once instrumentos, "testimonio vivo de la vigencia de los instrumentos musicales en los siglos XI y XII”, decía el musicólogo aragonés Pedro Calahorra. Los Músicos de Urueña llevan muchos años colaborando con el Museo, gracias al apoyo de la Diputación de Huesca, y ahora publican este nuevo disco que recorre a través del sonido, las épocas en las que se crearon algunas de las obras del Museo Diocesano de Jaca.

En este disco César Carazo usa su voz, la viola de brazo y el calve. Luis Delgado interpreta con un sinfín de instrumentos medievales como el laúd, la llamada flauta quebrada de Jaca, zanfona, trompa marina, órgano de mano, psalterio pulsado, timbales, darbuka o guitarra barroca.

Siguiendo el recorrido cronológico de los periodos que se ven representados en el Museo por las diferentes piezas de arte medieval, la grabación recoge músicas de los siglos XI al XVI. Comenzando por el siglo XI, se ha escogido el himno Crux Fidelis, creado para la Celebración de la Santa Cruz, y el universal Pangue Lingua, escrito muy anteriormente por el Obispo Venancio Fortunato, y que serviría de Inspiración a Santo Tomas de Aquino en la creación de su himno eucarístico. Ambas piezas pertenecen al arcaico Rito Galicano, cuyas raíces se remontan tiempos anteriores, pero que siguen siendo anotadas e interpretadas en el siglo XI.
El manuscrito medieval que brilla con luz propia en el siglo XII es el recopilado por el Papa Calisto II, conocido como Codex Calixtino, que se conserva en la Biblioteca de la Catedral de Santiago de Compostela. También conocido como "Liber Sancti Iacobi", contiene distintos materiales, siempre alrededor del Camino de Santiago. De él “Los Músicos de Urueña” han elegido la Prosa Santi Jacobe y el célebre himno de peregrinos Dum Pater Familias, que interpretan en una versión más acelerada.
En siglo XIII destacan los inabarcables códices de las Cantigas de Santa María, recopiladas por Alfonso X. Han escogido tres cantigas de las muchas que el Rey Sabio dedica a la Virgen de Salas, en Huesca.
Ya en el siglo XIV nos encontramos con el Códice del Monasterio de las Huelgas, en Burgos, uno de los pocos manuscritos medievales que no han abandonado nunca el scriptorium en el que fue creado.
De este mismo periodo es el famoso Llivre Vermell de Montserrat del que también se interpretan algunos fragmentos.
De los repertorios del siglo XV hemos escogido el Cancionero de la Colombina, que recibe este nombre por haber pertenecido a la biblioteca de Hernando de Colón, hijo del descubridor del Nuevo Mundo.
Finalmente detienen su recorrido en el siglo XVI, con una pieza del Intonarium Toletanum, conservado en el Archivo de la Catedral de Toledo.

“Los Músicos de Urueña” han editado numerosos discos, pero con éste dedicado al Museo de Jaca, han buscado recrear la sonoridad que en las distintas épocas ha recorrido los espacios de esta catedral y de su claustro, “hoy convertido en un gran túnel del tiempo que nos conduce entre las salas del museo, permitiéndonos admirar la evolución del arte medieval en nuestro país.”



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