obras hidráulicas 

Un estudio insiste en que la seguridad de Yesa "no está garantizada y la ladera es inestable"

Los investigadores Antonio María Casas Sáinz y Antonio Aretxabala Díez consideran que no se puede alcanzar valores “generosos” del factor de seguridad

Imagen del embalse de Yesa tomada justo hace un año / Laura Zamboraín (Heraldo)
Imagen del embalse de Yesa tomada justo hace un año / Laura Zamboraín (Heraldo)

Las conclusiones del informe que acaba de presentar la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) insisten en que la ladera derecha de Yesa "sigue siendo inestable y la seguridad no está garantizada". Lo han realizado los investigadores de la Universidad de Zaragoza, Antonio María Casas Sáinz y Antonio Aretxabala Díez, usando los datos del último informe encargado por el Gobierno de Navarra a la consultora Geoconsult. El estudio dice que "la ladera no es estable, se mueve y nunca desde 2013 alcanzó ninguna situación que se pueda reconocer como estable”, por lo que considera que no se puede asegurar una seguridad suficiente "para garantizar a futuro la seguridad de las poblaciones aguas debajo de la presa."

El informe determina que en la ladera derecha de Yesa se están produciendo varios deslizamientos de manera "simultánea" y que los dos mayores tienen superficies de rotura a unos 117 y 60 metros de profundidad.

La CHE, encargada de ejecutar las obras encomendadas por el Ministerio de Transición Ecológica, reitera que la ladera "no tiene movimiento significativo", que está "muy estudiada" y que sus informes son públicos. Se remite a los informes independientes presentados en diciembre de 2019 por la empresa Geoconsult, encargado por el Gobierno de Navarra, que recoge que la ladera se encuentra en "equilibrio estricto" con una velocidad de desplazamiento menor a dos milímetros al mes. 

Por el contrario, los investigadores del estudio ahora presentado por la Fundación Nueva Cultura del Agua ponen en duda algunos de sus aspectos. "Cuando el informe de Geoconsult habla de equilibrio estricto de la ladera, pasa por alto que su significado es que es igual de probable que se caiga como que no (algo que llama la atención teniendo en cuenta que ya se está moviendo). Es llamativa la paradoja de que el aumento de presupuesto no ha mejorado el Factor de Seguridad."

Según concluye el informe de la FNCA, "en Yesa el debate técnico y científico lo ha dicho prácticamente todo: la ladera no es estable, se mueve y nunca desde 2013 alcanzó ninguna situación que se pueda reconocer como estable. La estabilidad de la ladera derecha de Yesa sigue siendo un estado a alcanzar, una promesa. La vida de miles de personas depende de si se sigue persistiendo o no en el error de asumir que el llenado posterior al recrecimiento se puede culminar en las actuales condiciones de no estabilidad, con la ladera rota para siempre, con avance superficial y profundo del deterioro, en movimiento, y sustentando a la nueva presa."

En el año 2013 un deslizamiento del terreno, en plenas obras de recrecimiento, obligó al desalojo de un centenar de viviendas de urbanizaciones cercanas y posteriormente se llevó a cabo la expropiación.

De forma paralela, el propio Ministerio de Transición Ecológica encargó en 2018 al Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos la elaboración de un dictamen sobre la seguridad de las obras de recrecimiento de Yesa para “aclarar y confirmar el rigor técnico de los documentos aprobados”. Este informe no se ha presentado hasta el momento.

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