jaca

Vecinos de Espuéndolas rechazan un gran parque fotovoltaico proyectado entre Jaca y Sabiñánigo

Piden al Ayuntamiento que regule este proyecto que, a su juicio, les dejaría sin futuro por el impacto paisajístico de las 600 hectáreas proyectadas

parque fotovoltaico Espuéndolas Val Ancha
El proyecto se extendería por territorio de varias localidades del entorno de la llamada Val Ancha, entre Jaca y Sabiñánigo

La Asociación de Vecinos de Espuéndolas, población perteneciente al municipio de Jaca, ha enviado una carta al alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón Ipas, para solicitar que el Ayuntamiento regule la implantación de varios parques solares en su entorno. Hablan de una “amenaza” para su forma de vida y de escaso valor añadido para el territorio. Los huertos solares que se están proyectando en la zona, explican, ocuparían una superficie de casi 600 hectáreas de cultivo a lo largo de la Val Ancha, superficie similar a 840 campos de futbol, lo que la convertiría en la segunda superficie más grande de Aragón, y entre las cinco más grandes de España. Dichos huertos solares, añaden, se ubicarían en una circunferencia de menos de 10 km, entre los términos municipales de Jaca y Sabiñánigo.

YOUTUBEINTERACTIVO

Carta enviada al alcalde de Jaca:

Desde la Asociación de Vecinos de Espuéndolas, como afectados, queremos transmitir nuestro rechazo al proyecto de huerto solar que se prevé instalar en nuestra localidad y sus alrededores.
Actualmente es conocido el impulso de la energía solar en toda España. Así como el compromiso de todas las administraciones competentes del gobierno estatal, autonómico y local, para lograr un alto nivel de generación de energías renovables.

Desde la Asociación de vecinos, entendemos y apoyamos el impacto positivo de estas energías, dentro de nuestro compromiso con el cambio climático de una forma ordenada, y sin generar unas afecciones irreversibles y enormemente negativas en nuestro territorio, concretamente en nuestra localidad con el proyecto que nos amenaza, el cual tiene un gran valor paisajístico y medioambiental.

La normativa comunitaria, estatal y autonómica regulan la protección del paisaje como elemento fundamental dentro de la política medioambiental. La protección de un paisaje busca conservar los valores que lo caracterizan, preservar la interacción entre la naturaleza y la cultura en una zona. La administración está obligada a ayudar, y procurar el mantenimiento de las prácticas de carácter tradicional que contribuyan a la preservación de sus valores y recursos naturales.

El interés de varias empresas de fondos de inversión, expertos en energía solar, ha llegado a nuestra zona, y a nuestros valles. Dichas empresas promotoras van a la caza de amplias extensiones de terreno donde instalar sus campos de placas. Estas instalaciones generan un modelo de implantación que concentra los huertos solares en unas pocas y pequeñas poblaciones, próximas entre ellas, con el objetivo de minimizar los costes y obtener mayores beneficios económicos, sin valorar realmente elenorme impacto paisajístico y medioambiental que se queda para siempre tras su instalación.

Los huertos solares que se están proyectando en la zona, ocuparían una superficie de casi 600 hectáreas de cultivo a lo largo de la Val Ancha, superficie similar a 840 campos de futbol, lo que la convertiría en la segunda superficie mas grande de Aragón, y entre las cinco más grandes de España. Dichos huertos solares se ubicarían en una circunferencia de menos de 10 km, entre los términos municipales de Jaca y Sabiñánigo. A eso hay que sumar el impacto de las correspondientes líneas de alta tensión para evacuar la electricidad hasta las localidades de Biescas y Sabiñánigo.

Este tipo de proyectos carecen de valor añadido reseñable, ni como generador de riqueza, ni como creación de puestos de trabajo en la zona, que logren asentar población, en un territorio tan necesitado, y a su vez, tan frágil.

Ya son muchos colectivos en España y en Aragón, los que están solicitando a las diferentes administraciones la regulación y ordenación, que logre proteger a los habitantes del medio rural de estos macroproyectos, que han aterrizado de la mano de grandes fondos de inversión, los cuales, intentan con una agresiva maniobra, hacerse con el control de grandes superficies de tierra en un tiempo record, ante el enfrentamiento de los habitantes, y el desconcierto de las administraciones competentes.

Ubicados en las puertas del Pirineo, y siendo vecinos de un pequeño pueblo que intenta sobrevivir a la despoblación en la España vacía, nos encontramos amenazados por un proyecto que pretende dejar sin futuro a las familias que vivimos aquí desde hace varias generaciones, o hemos llegado atraídos por los valores actuales de la zona, y hemos decidido asentar nuestras familias, continuando con actividades sostenibles como la agricultura, ganadería, turismo, y otras iniciativas privadas.

Este proyecto conlleva un impacto paisajístico, social y medioambiental, que no nos permite garantizar la continuidad de nuestras explotaciones y negocios, lo que nos aboca a replantearnos seriamente el continuar viviendo en nuestro pueblo después de tantas generaciones, en especial a las futuras, que llegarán a plantearse emigrar a Jaca o Sabiñánigo, lejos del futuro mar de placas que nos rodeará.
Por esto manifestamos la necesidad de que desde el Ayuntamiento de Jaca se regule este tipo de explotaciones para proteger nuestro municipio.

Solicitamos que se establezca un perímetro de protección de las poblaciones de varios kilómetros, y no permita la generación de grandes parques solares, que superen las 3 Ha, buscando minimizar el impacto sobre nuestros pueblos, y este territorio tan frágil como es el Pirineo. Porque queremos seguir viviendo aquí, mantener la vida de nuestros pueblos y que nuestros hijos también lo hagan.