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Al Ayre Español triunfa en Jaca con música pop del siglo XVIII

Al Ayre Español en Jaca
Concierto en Jaca del grupo Al Ayre Español

Los conciertos del XXVII Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS) que organiza la Diputación de Huesca están recogiendo multitud de aplausos por parte del público asistente a cada directo pero, sorprendentemente, todavía quedaba un espacio para la sorpresa. La vuelta de tuerca al disfrute de estas músicas vino de la mano de Al Ayre Español, ensemble magníficamente dirigido por Eduardo López Banzo, que supo coser con maestría los otros dos magnos ingredientes de la cita: un delicatessen de Vivaldi, único y brillante, y la expresividad e intuición de la flauta de Dorothee Oberlinger. Todo unido para vivir otra experiencia única en la Iglesia del Carmen de Jaca, de perfecta acústica para este tipo de grandes citas.

Vivaldi fue el centro del programa Flauto Veneziano. Junto a sus óperas y música sacra, il Prete Rosso compuso más de quinientos conciertos. Sin tocar Las Cuatro Estaciones, López Banzo diseñó un repertorio muy fresco con obras de Vivaldi relacionadas con el verano: “Su música era, salvando las distancias, la música pop del siglo XVIII. Y en cierta manera continúa siéndolo”, asevera el músico zaragozano.

Poco se puede agregar ya sobre la personalidad de este compositor cuya popularidad sigue enorme incluso hoy en día. “Muchas de las obras incluidas en este programa se interpretaron originalmente en las mansiones de la Riviera del Brenta, muy cerca de Venecia. En ellas veraneaban muchos de los patricios venecianos y se hacía música —Vivaldi fue un asiduo— en las largas serenatas nocturnas”, destaca.

Completó el programa uno de los libretos más famosos de todo el siglo XVIII, el concierto en re menor, originalmente concebido para el oboe, escrito por otro veneciano, Alessandro Marcello, para el que Dorothee Oberlinger hace una potente y entusiasta adaptación para la flauta de pico. Y es que lo visto en la Iglesia del Carmen fue digno de muchos bises.

Libres y aventureros, Oberlinger y López Banzo se entendieron a la perfección, no solo en el directo, sino previamente también en el concepto y el espíritu de este Flauto Veneziano, construyéndolo bajo estilo manierista, alegre y vivaz. Lo tenían más que claro. La música de Vivaldi tiene que ser reconfortante, dulce y bella, un claro homenaje sonoro a la alegría y a la vida, un intangible con el que nos obsequiaba el festival la pasada noche de domingo en Jaca.

Al Ayre, del verano al otoño

Este año Al Ayre Español ha llevado por toda la península un programa “que ya se estrenó en Jaca, las Sonatas Op. 2 de G.F. Händel. Nos han llamado ya de Milán, Varsovia y Berlín para llevarlo a esas ciudades entre este año y el que viene y para el Otoño de 2018 grabaremos un CD que saldrá al mercado en Febrero de 2019”. Su otoño llega cargado de actuaciones: “Para el público de Jaca quiero destacar el concierto que daremos en Zaragoza el 12 de noviembre para la Sociedad Filarmónica, justamente con las sonatas citadas, que será un homenaje a los 30 años de carrera que este año celebramos”.

En diciembre, Al Ayre Español volverá a la Filarmónica de Berlín, “en la que será nuestra segunda visita a ese templo de la música europea. Invitados por su dirección artística, somos el único grupo aragonés, y uno de los pocos españoles, que ha actuado en esta filarmónica”. Unos días antes lo harán en Hamburgo, en la Laeiszhalle, una histórica sala donde, desde hace más de un siglo, han pasado muchos grandes músicos. “Es siempre un reto y una gran responsabilidad hacerlo en ese escenario”, subraya López Banzo.


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