festival camino de santiago 

Aragoneses y marroquíes juntos por la música como proyecto de cooperación

A pesar de las diferencias culturales, los componente del grupo se han dado cuenta de que la música es capaz de unir a las personas

Proyecto de colaboración CASAWASQA XXI
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca
CASAWASQA XXI ensayando en el Casino de Jaca

Fruto de la colaboración del Festival Internacional ‘Camino de Santiago’ y el festival L’Boulevard de Casablanca, Marruecos; el proyecto CASAWASQA XXI trae un concierto, este domingo 19 de agosto en la Ciudadela de Jaca, a cargo de tres músicos aragoneses y otros tres marroquíes. Con la finalidad de dejar atrás las diferencias culturales, el proyecto tratará de mezclar la música tradicional con otros estilos como el jazz.

Se trata de la X edición del Proyecto de Cooperación dentro del Festival lo que hace evidente que el resultado y la acogida por parte de los espectadores es siempre muy buena. La unión entre música tradicional africana y estilos más actuales se ha realizado desde la primera edición. Sin embargo, a pesar de que ha habido una colaboración continuada con Marruecos desde hace 9 años, el primer proyecto se realizó con Senegal. Berta Fernández, responsable de Cultura de la Diputación Provincial de Huesca, ha explicado por qué Marruecos, en concreto la ciudad de Casablanca, es tan especial para este proyecto.

El grupo está formado por tres aragoneses y tres marroquíes, con dos directores de ambas nacionalidades. El encargado de afrontar este desafío es el oscense Gerardo López, trompetista y codirector del proyecto, pero también cuentan con un batería, un saxofonista y clarinetista, por parte de Aragón. Por otro lado, Casablanca pone la voz, instrumentos como el guembri, outar o la mandola, percusión, y discjockey. Berta asegura que Gerardo es muy buen profesional dentro de su estilo, el jazz, y sabrá dar un aire nuevo al proyecto.

Ambas partes del grupo están satisfechas con el trabajo que están realizando. No se trataba de algo sencillo, pero esto muestra que, a pesar de las diferencias culturales, la forma de crear música es la misma en todos los rincones del mundo. Además, les ha permitido entender otras culturas y llegar a la conclusión de que las diferencias no sirven para separar, sino para unir. 

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