CULTURA

‘Del espejismo de la revolución a la venganza de la victoria’, un relato de la guerra en el Somontano

El autor, José María Azpíroz, presenta su obra el miércoles, a las 19 horas, en el Aula Magna de la UNED de Barbastro

Presentación libro guerra Barbastro
Cartel de la presentación del libro sobre la Guerra Civil y la posguerra en Barbastro.

La UNED de Barbastro acoge este miércoles la presentación de ‘Del espejismo de la revolución a la venganza de la victoria’, del autor José María Azpíroz, que charlará sobre esta obra junto a Joaquín Coll y Juan Carlos Ferré. La cita es a las 19 horas en la Aula Magna.

En 'Del espejismo de la revolución a la venganza de la victoria' se ha reflejado la Guerra Civil en una de las comarcas del Alto Aragón donde con mayor intensidad se vivió la guerra y la posguerra, como sucedió en otras partes de España. En Barbastro y el Somontano se produjo una revolución intensa, con secuelas de muerte y destrucción, breve en el tiempo, pero que dejó un legado trascendental, el proceso colectivizador en un periodo que permitió que la producción continuara desde unos parámetros bien distintos a los imperantes hasta ese momento.

Sinopsis

El proceso revolucionario fue contenido y cuestionado por gran parte de las organizaciones políticas que constituían el Frente Popular y que consideraron prioritario el restablecimiento pleno de la República en este territorio, y en general en todo Aragón. Este periodo fue breve, desde el 11 de agosto de 1937 al 28 de marzo de 1938 en que el Aragón leal fue ocupado por las tropas sublevadas. Se inició así un periodo de posguerra interminable e insoportable, especialmente para los vencidos, que sufrieron una persecución y represión intensiva por la legislación que al respecto se les aplicó y que conllevaba desde la eliminación física, a duras condenas de encarcelamiento y a la ruina económica, también a un exilio que para muchos se prolongó toda la Dictadura.

Las secuelas de la guerra perduraron mucho tiempo, un Estado en ruinas es lo que quedó después del 1 de abril de 1939, y una España dividida por la guerra que devino tras el golpe de estado del 18 de julio de 1936. Aquellos convulsos y trágicos años de guerra y posguerra debieran formar parte de la memoria colectiva de los españoles e integrarse definitivamente en los planes educativos nacionales y autonómicos, pues los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.

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