RIBAGORZA

Educadoras sociales y técnicas deportivos completan el curso de formación de ‘Juega Vive’

El programa, impulsado por Naciones Unidas, se iniciará en octubre y va dirigido a jóvenes de 14 a 16 años

Ribagorza. Juega vive
Cuatro educadoras sociales y técnicas deportivas han completado el curso formativo que se ha celebrado esta semana

Esta semana, educadoras sociales y técnicas deportivas de la Comarca de La Ribagorza han asistido, en Zaragoza, al curso de formación del programa ‘Juega Vive’. La Ribagorza ha sido la única comarca altoaragonesa seleccionada para participar en este proyecto pionero diseñado por Naciones Unidas y desarrollado a través de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón. La meta de esta iniciativa se orienta hacia la prevención de adicciones y la violencia entre adolescentes de 14 a 16 años con la poderosa herramienta del deporte.

Desde el pasado miércoles hasta este viernes han tenido lugar las jornadas prácticas del programa en las instalaciones de la residencia juvenil Baltasar Gracián de Zaragoza. Montserrat Casañas, educadora social del Centro de Servicios Sociales de La Ribagorza, Rosa Paradell, del Servicio Comarcal de Deportes, y las entrenadoras María Garciandía, del Club Snowboard Ribagorza, y Mónica Calle, del Club Cerler Aneto, han recibido la información, análisis y experiencias necesarias para trasladar las dinámicas educativas enfocadas en el proceso educativo de los adolescentes ribagorzanos.

"La presencia en este curso es un paso más para desarrollar un programa del que nos sentimos orgullosos de formar parte entre las tres comarcas seleccionadas en Aragón. La buena sintonía existente entre los profesionales en este curso garantiza el trabajo en red necesario para coordinar el proceso educativo que repercuta sobre nuestros jóvenes", ha manifestado Esther Cereza Quintana, presidenta de la Comisión de Acción Social de la Comarca de La Ribagorza.

Las rutinas de trabajo comenzaban con jornadas teóricas de mañana (9 a 14h) que continuaban por la tarde (15 a 18h) trasladadas a las canchas deportivas. “Cada actividad se cerraba con una reflexión muy enriquecedora al confluir profesionales del ámbito deportivo, juventud, social, educativo y psicológico”, asevera Montserrat Casañas. El curso ha sido impartido por profesionales mejicanos y vascos, concretamente de Santurtxi, donde previamente se ha implementado este programa en colectivos de jóvenes y cuentan con su visión directa. “Hemos desarrollado, desde el rol de educadores y también de alumnos, las diez sesiones planteadas en el proyecto, para luego poder trasladarlas a nuestros ámbitos”, ha indicado Rosa Paradell, del SCD.

Ribagorza. Juega vive 2
Los participantes han recibido tanto clases teóricas como prácticas que trasladarán a los jóvenes que participen en el proyecto

La Ribagorza es junto a las comarcas de Utrillas y Tarazona y Moncayo los territorios donde se ejecutará una iniciativa impulsada por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC). El planteamiento implica la coordinación del Centro de Servicios Sociales y el Servicio de Juventud de la Comarca de La Ribagorza con los clubes deportivos comarcales en los que se emprenderá unas acciones insertadas dentro del Plan Comarcal de Prevención de Adicciones.

Esta formación habilitará a los profesionales de la juventud y el deporte para desarrollar diez dinámicas interactivas en sus grupos habituales de trabajo con la premisa de abordar temas diversos como la definición de las propias metas, el reconocimiento de las situaciones de riesgo y también de las cualidades de cada persona, respeto e igualdad, y el reconocimiento de ideas erróneas sobre las drogas y la delincuencia, entre otros. El trabajo en red de los distintos agentes educativos tendrá el asesoramiento del equipo técnico del proyecto de Naciones Unidas.

La financiación de este proyecto cuenta con el aporte del Plan Nacional sobre Drogas y del Pacto de Estado a través del Instituto Aragonés de la Mujer. Asimismo, la Dirección General de Salud Pública cuenta con la colaboración del Instituto Aragonés de la Juventud y de la Universidad de Zaragoza, cuyo Observatorio para la Investigación e Innovación en Ciencias Sociales analizará el impacto de la iniciativa.