cultura 

El IEA sigue presentando la nobleza en el Renacimiento aragonés 

Presentación del libro en el patio exterior del IEA
Presentación del libro en el patio exterior del IEA

El Instituto de Estudios Altoaragoneses sigue dando a conocer nuevos libros que relatan cómo ha evolucionado la sociedad altoaragonesa a lo largo de la historia. En esta ocasión se presentaba el libro ‘El mundo de la baja nobleza en el Aragón del Renacimiento. Los Anzano de Huesca (siglos XIV-XVI)’.

El acto ha contado con aforo limitado en la parte posterior a la sede del IEA, donde la autora, María Teresa Iranzo, y el director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, Juan José Generelo, han conversado para desgranar el contenido de este volumen que adentra al lector en la Baja Edad Media.

Generelo ha afirmado que “es una historia imperecedera, pues conecta con muchas cosas intemporales: la necesidad de creer que estás donde debes estar, y sobre todo la necesidad de encontrar el progreso social, algo que por supuesto comparten todas las épocas. Y eso envuelto en un paisaje que es el nuestro, pues hablamos de un patrimonio que todos podemos identificar”.

El director del Archivo Histórico Municipal de Huesca añadió que el libro profundiza en la historia de las grandes familias de la Huesca medieval, y busca las estrategias que mantuvieron para, por ejemplo, perpetuar el linaje, situarse socialmente y mantener el prestigio. “En este libro – nos recuerda- habla de una familia de Huesca que busca situarse dentro del conjunto de las grandes familias aragonesas. Hoy en día hablaríamos de posicionamiento, y usa para ello el Archivo familiar, donde hace un ejercicio de limpieza de su linaje y de puesta en valor de los Anzano”.

“Era un tiempo muy difícil. El protagonista del libro es el Anzano del siglo XVI, posicionado en la Corte del Emperador Carlos V, y lo que necesita es reinventar la historia de la familia. El libro nos cuenta las vicisitudes de cómo la familia busca en el Archivo la historia que los legitime”, ha manifestado Generelo.

María Teresa Iranzo ha sido durante mucho tiempo Archivera del Gobierno de Aragón y directora del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza. Y durante un tiempo fue Archivera Municipal de Huesca. Es doctora en Historia por la Universidad de Zaragoza y especialista en Historia Medieval.

“Iranzo modernizó el Archivo municipal, y es nuestra investigadora de referencia”, ha destacado Generelo. “Hizo su tesis sobre las élites que dominaban el concejo de la Huesca medieval, y estudió no solo las instituciones, sino las personas que tenían el poder y la relación que había entre ellas”. No es un tomo de historia novelada. Es una historia “rigurosa escrita de una manera amena y comprensible”, ha añadido, pero procurando “todo el rigor del historiador profesional y todo el dominio de las fuentes documentales disponibles; Mayte sabe descubrir en los Archivos y si no fuera por ella estas historias no saldrían a la luz”.

Por su parte, la autora, María Teresa Iranzo, resaltó la importancia que la ciudad de Huesca tuvo en la Baja Edad Media, marco en el que se sitúa el libro que se ha presentado este miércoles: “Cuando llegué a trabajar al Archivo Histórico de Huesca lo encontré en una situación catastrófica. Gracias a las Corporaciones municipales de los 80 se rehabilitó la parte baja del Colegio de Santiago y se pudo ordenar los fondos muy importantes. Estamos hablando de la primera ciudad importante que funciona como capital de Reino durante mucho tiempo. Era una ciudad muy activa, y en ella la baja nobleza tiene una presencia política muy importante”.

Iranzo añadió que la información “sale de distintos archivos históricos. Hay información del Archivo Histórico de Huesca, del Archivo de la Catedral de Huesca, de Montearagón, de Sijena… incluso hay información que he sacado de Fondos que se conservan en el Archivo de la Corona de Aragón de Barcelona”. Se trata de una realidad histórica basada “en documentos cuyos datos son todos contrastables. Ahí radica su interés, tiene suficiente información histórica que permite recuperar realidades que de otra manera nos resultarían muy desconocidas”, finalizó.