GRAUS

‘Las alteraciones de Ribagorza favorecieron la despoblación y el abandono del territorio’

Eduardo Pueyo habló, en las Jornadas Culturales de Amigos de la Peña, de los hechos acontecidos en el territorio a mediados del siglo XVI

Graus. Amigos de la Peña. Eduardo Pueyo
Momento de la conferencia

Eduardo Pueyo, diplomado en Ciencias Humanas y experto en algunos de los episodios más interesantes de la historia de Ribagorza, ofreció la segunda de las conferencias programas en las XIX Jornadas Culturales de la Asociación de Amigos de la Peña. Pueyo habló en su charla de ‘Las alteraciones de Ribagorza y la última dinastía Condal’.

Los episodios vividos, en Ribagorza, durante la segunda mitad del siglo XVI, explicó Pueyo, dejaron un territorio esquilmado, despoblado y abandonado cuando había llegado a ser un condado muy importante, poblacionalmente, hablando. Aportaba como dato los 2.700 habitantes que llegó a tener sólo Graus.

Eduardo Pueyo, experto en las Alteraciones de Ribagorza

Eduardo Pueyo, que lleva más de 15 años estudiando las alteraciones de Ribagorza, se refirió a los acontecimientos sucedidos, principalmente, entre 1585 y 1591 que concluyeron con una guerra abierta y la expoliación económica del territorio.

La tercera dinastía de los Condes de Ribagorza, explicaba Pueyo, había visto cómo habían caído las rentas porque, quienes se habían enriquecido a comienzos del siglo buscaban títulos nobiliarios para pagar menos impuestos o no pagarlos. Don Martín, en 1549, justo antes de convertirse en cuarto conde, se recorrió toda la comarca buscando el favor de los hidalgos aunque, decía Pueyo, que a pesar ‘de ser un tipo culto, como político era un desastre’ y se equivocó en las formas, puesto que, las preguntas que hacía a los ‘ricos’ les puso en alerta.

En 1554 volvió recorrerse todo el condado con objeto de conocer todas las casas que había. Gracias a ese estudio hoy día sabemos que, en ese año, Graus era el pueblo más grande con 454 casas, Benabarre tenía 300 o Arén 200.

Pueyo también destacó los dos bloques que había en la Corte de Felipe II, el dl duque de Villahermosa y el conde de Chinchón. En función de la influencia de uno y otro a Ribagorza le iba mejor o peor. Para tratar de unificar ambos bandos, en 1565, se intentó hacerlo por medio de un matrimonio y lo que había comenzado siendo un conflicto político terminó siendo un conflicto también personal.

Todo este conflicto derivó, entre 1585 y 1591, en la Guerra de Ribagorza donde el territorio quedó esquilmado y que acabó con la entrada de las tropas de Zaragoza.

Eduardo Pueyo concluyó su charla poniendo el acento en cómo el carácter y la actuación del conde cambió el rumbo de la historia de un territorio como Ribagorza.

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