cultura

Las fotografías de la oscense Divina Campo, recogidas en un libro

El ejemplar se nutre de fotografías de la época de posguerra en Huesca hechas por esta pionera 

Divina Campo y Sofía Avellanas
Divina Campo y Sofía Avellanas

Divina Campo fue la primera mujer oscense en dedicarse a la fotografía. Hecho que le cerró puertas, porque comenzó en la profesión en pleno franquismo y en la que la mayoría de fotógrafos eran hombres. Para ella "no hubo barreras, porque me mostraba indiferente a las críticas. Hacía mi trabajo sin importar quién fuera".

CAMPO 1 FOTÓGRAFO 10

Sus fotografías hablan de historias personales de la Huesca de posguerra, fechadas entre 1954 y 1958. En 2016 cedió más de 17.000 muestras a la Diputación de Huesca y ahora algunas de ellas quedan recogidas en este libro, en el que también ha participado el colectivo de mujeres fotógrafas 4F. Se pueden ver, por ejemplo, su primer trabajo, una boda en Alcañiz, y otros más peculiares, como una boda celebrada en la cárcel o el retrato de una niña prematura que acababa de morir.

CAMPO 2 FOTÓGRAFA 10

Campo dio sus primeros pasos en la fotografía en 1944, cuando dejó el bachillerato para ayudar a su padre en el laboratorio fotográfico. En 1954 comenzó a trabajar de forma profesional hasta que lo dejó 1958, cuando se casó y se trasladó a Alpicat (LLeida). Toda su vida pensó que sus fotografías no tendrían un gran interés. Ahora su obra es considerada un tesoro para Huesca, que podemos ver en el libro Divina Campo. La Mirada de una pionera.

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