CULTURA 

Laura María Güetas, gana el certamen “Igualdad de género y consumo responsable”

La ganadora se hizo con el premio con el relato “Eva Blasco”

Laura María Güetas
Laura María Güetas Sesé, en el centro,  acompañada por las autoridades en el acto de entrega del premio.

La alumna del colegio San José de Calasanz-Escolapios de Barbastro, Laura María Güetas Sesé, de 3º ESO, obtuvo el primer puesto con el relato “Eva Blasco”, en el certamen de relatos “Igualdad de género y consumo responsable” del Gobierno de Aragón.

El centro educativo propuso esta actividad a sus alumnos de 3º y 4º de ESO para trabajar con ellos la concienciación sobre la violencia de género dentro del Plan de Igualdad del centro.

Al acto de entrega del premio asistieron la directora general de protección de consumidores y usuarios del Gobierno de Aragón, Rosa María Cihuelo, la directora provincial de Educación, Olga Alastruey, las directoras académica y titular del centro barbastrense, Toñi Hervás y Natividad Puy, y la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barbastro, Sonia Lasierra.

EVA BLASCO

Todo el mundo quería ser como tú.
Querida, Eva Blasco ¿quién no había oído tu nombre?
Correr de boca en boca en el instituto?.

Eras como la luna, puesto que dos caras poseías; la iluminada, la que dejabas ver, aquella donde acarreabas a tus espaldas la carga de la perfección, la cadena del qué dirán, aquella donde tu bello rostro maquillado y tu cuerpo escultural aprobado en la sociedad valían más que tu gran corazón y tu brillante mente, pero posiblemente solo era yo quien lo percibía; ya que, tenías el arte de poder dibujar sobre tu rostro una perfecta expresión de aparente felicidad digna del mismo Frans Hals. Eva ¿acaso te inspirabas en él?. Pero volvamos al tema, no nos olvidemos de tu cara oscura, cuando el telón se caía y dejabas de pretender, la oscuridad es aquella que te abruma cuando el llanto se vuelve incontrolable y deseas esfumarte como el humo del vaho, de manera ligera y natural. En tu lado oscuro eras irreconocible ¿quién diría que la “Miss Perfecta” pasaba las noches en vela llorando por el comportamiento de su figura paterna? ¿quién diría que en ocasiones tenía que reprimir su sufrimiento para atenuar el de su madre? ¿quién diría que el exceso de maquillaje por el
que era criticada cubría heridas que “nunca cicatrizarían”?

La hermosura que poseías era perfecta, pero te condenaron, Eva, a ser una triste flor artificial, de esas que no florecen pero tampoco fallecen, y tú te condenaste a lo que deseabas con ganas, ser una muñeca de aparador a la que tanto anhelan, pero no con buenas intenciones ¿Por qué te hiciste esto? Eras la mejor siendo tú, no un reflejo de alguien más, pudiste volar contra el viento y ser libre de toda presión, amainar la tormenta.

¿A qué costo te hiciste perfecta? ¿La satisfacción de tus padres?

O mejor dicho ¿la de tu progenitor?

Estoy haciendo lo que me imploraste hace mucho tiempo, que dejara de utilizar el vocablo usual para designar a quien procreó con tu madre para crearte. Según tú, no se merecía ser llamado así, puedo recordar que te pregunté qué si tan malo era, interrogante que tiempo después, resolví con mis propios ojos. También recuerdo que juraste odiar el alcohol por los estragos que causó en tu familia, e igualmente recuerdo como acabaste convirtiéndote en el alma de la fiesta y como sus consecuencias fueron destruyéndote poco a poco. Sin vida, sin luz propia, con las medidas perfectas gracias a tu mala condición física por la cual por poco tu vida termina, podrida por dentro y por fuera, pues te encargaste de acabar con tu dulzura y renacer en amargura y agrura. ¿Qué le pasó a Eva?.

Los rumores corren y al mismo tiempo se agravan sin poder evitarlo. Hay quien dice que fue por causa de la muerte de tu madre, nunca llegué a saber si llegaron a tus oídos las explicaciones que la gente atribuía a su misteriosa muerte; hay quien dice que fue por culpa de tu cambio de instituto ¿es verdad que te fuiste por los insultos de la pandilla de Raquel? pensaba que no te importaban; hay quien dice que fue por culpa de Tomás, ese exnovio tuyo con el que acabaste por sus celos extremos, no sé cómo pudiste aguantar tanto en esa relación tóxica, fue en ese momento en el que dejé de verte como alguien admirable y es que consentías sus mandatos, dejaste de vestir como siempre, consiguió apartarte de tus amistades más cercanas y lo peor, es que me aseguraste que no era nada del otro mundo, lo veías normal. Cuando te enamoras de alguien es normal pensar en esa persona, idealizarla, pero, ¿cómo idealizas a alguien de la cual conoces en su mayoría lo peor?.

Sin embargo, yo sé la razón.
Sé que le pasó a Eva Blasco.
Eva Blasco, no tuviste suerte ni ayuda.
Quizás si te hubiera ayudado en su momento, nada de esto habría pasado.



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