PATRIMONIO

Llamamiento público para salvar la iglesia de Castarlenas

Desde el pasado mes de junio la iglesia forma parte de la Lista Roja del Patrimonio por su mal estado  de conservación

Iglesia de Castarlenas
La iglesia de San Pedro Apóstol se localiza en el despoblado de Castarlenas en el municipio de Graus

Asociaciones, entidades cívicas y ciudadanos a título particular de toda Ribagorza han realizado un llamamiento público para pedir una actuación de rehabilitación integral de la iglesia de Castarlenas. La convocatoria para aunar esfuerzos en pro de su restauración es este jueves día 20 a las 11 de la mañana en Espacio Pirineos.

La iglesia de San Pedro Apóstol, ubicada en el despoblado de Castarlenas, ingresó, el pasado 13 de junio, en la Lista Roja del Patrimonio debido al riesgo de derrumbe y de ruina como consecuencia de los daños importantes en la estructura principal (bóvedas y arcos), pintura interior y capillas laterales muy degradadas, con un agujero importante en la torre, escaleras de acceso a la torre frágiles.

En el manifiesto que se ha redactado para solicitar una actuación de rehabilitación integral del templo de San Pedro se indica que, la iglesia, ya no puede aguantar más sin una necesaria actuación de consolidación y de rehabilitación integral de este monumental conjunto que merece preservarse.

El colapso de la techumbre de la nave de la iglesia, el imparable deterioro que presenta la torre, el preocupante estado de su excelente portada finamente labrada y, en suma, la ruina inminente de todo el conjunto obliga a lanzar un llamamiento público para una intervención imprescindible y urgentísima que preserve este monumental conjunto.

Iglesia de Castarlenas. Interior
Interior de la iglesia de Castarlenas. Foto Silvia Ardanuy

La iglesia de San Pedro, construida a mediados del siglo XVI en un estilo de transición entre el gótico y el renacimiento aragonés, es un templo de notables dimensiones y muy buena factura arquitectónica que merece conservarse por su innegable valor artístico. Su airosa silueta dominando desde lo alto el curso del valle del Sarrón es una estampa característica de la Baja Ribagorza y sólo por ello debe actuarse en su preservación.

Pero la antigua parroquial de San Pedro conserva otros elementos que hacen imprescindible su rehabilitación; su típica galería superior de arquillos de medio punto o, en su interior, las bóvedas de crucería de la cubierta y la diáfana estructura de la nave. Pero es, sobre todo, la portada de estilo plateresco la que singulariza esta construcción. De sobresaliente factura técnica, presenta un muy elaborado trabajo en piedra con la representación de variadas figuras y símbolos, entre los que puede apreciarse en el intradós de la clave del arco de entrada el de las llaves que simbolizan al titular del templo y abundantes motivos de “candelieri”, angelotes, máscaras relativas a la muerte y personajes desnudos que portan cuernos de la abundancia y cintas con frutos en las dovelas de la rosca, los riñones laterales y las jambas, que están enmarcados por sendas columnas corintias finamente labradas.

Estuvo protegida en su día por un pórtico ya desparecido lo que la expone a las inclemencias meteorológicas y acelera la erosión de sus materiales. Algo que, siendo grave, no deja de resultar anecdótico ante el peligro más inminente de que se desplome todo el frente de la pared que la sustenta y acabe destrozada por los cascotes.

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