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El Huesca, en caída libre

El conjunto azulgrana ya mira a los puestos de descenso tras caer 0-2 ante el Leganés

Momento en el que el Leganés anotaba uno de los tantos de la noche | Foto: LaLiga
Momento en el que el Leganés anotaba uno de los tantos de la noche | Foto: LaLiga

La SD Huesca sigue sin levantar cabeza tras la derrota sufrida ante el Leganés por 0-2. De más a menos, el conjunto de Xisco Muñoz se deshizo en la segunda parte a partir de un planteamiento y unos cambios que empeoraron lo visto en el primer tiempo. Randjelovic en el 62' y Borja Garcés en el 83' fueron los encargados de darle la puntilla a un Huesca nulo en ataque durante todo el encuentro.

Sin un frío excesivo en el ambiente, El Alcoraz acogía un partido importante para que el conjunto azulgrana cogiese aire tras los últimos malos resultados cosechados. Y durante el primer tiempo pudo parecer que sería así, una vez visto un equipo sólido, mucho más cerrado y basculando de forma mucho mejor que en anteriores encuentros. 

Sí es cierto que el Huesca siguió siendo un rival nulo en ataque, lejos del área rival para trabajar de forma primordial en el aspecto defensivo, donde no sufrió lo más mínimo con dos líneas muy juntas en busca de no perder la marca del Leganés ni mucho menos la trayectoria de los balones largos a la espalda de la defensa. 

Aún así, el Huesca dio la sensación de ir creciendo con el paso de los minutos, incluso con un Dani Escriche que peleó todo tipo de balones hasta estar cerca de darle el primer gol de la noche a Mikel Rico con un pase a la frontal del área después de haberse deshecho de dos jugadores en la línea. Nada más lejos de la realidad, puesto que su disparo no llegaría ni a ir entre los tres palos al recaer sobre la zaga pepinera. 

Más allá de eso, el Huesca no mostró signos de peligro alguno a pesar de haber defendido de forma correcta durante los primeros 45 minutos. Sin embargo, todo fue a peor en los segundos 45 minutos. En el momento de la verdad, el Leganés demostró ser mucho más equipo que los azulgranas, al igual que hicieron conjuntos como el Oviedo, Tenerife o Fuenlabrada entre otros. 

Sin relumbrón alguno, el equipo de Mehdi Nafti supo aprovechar el momento, siendo sus cambios mucho más eficaces que los de Xisco, a quien no le salió nada bien la entrada de jugadores como Buffarini, Gaich y Seoane. La sustituciones, sumadas a las de Juan Carlos y Pitta, tan incomprensibles para el aficionado como para el equipo, acabaron decantando la balanza hacia un Leganés que, por medio de Randjelovic en el 63' se adelantaría en el marcador. El serbio aprovechaba un nuevo desajuste defensivo para picarle el balón a Andrés Fernández. 

Tal y como se ha visto en numerosas jornadas atrás, el Huesca volvió a padecer de falta de reacción. Tan nulo fue en ataque que no realizó ni un solo disparo entre los tres palos durante todo el partido. Para colmo, quien sí lo volvió a hacer fue el Leganés en el minuto 83'. A balón parado, Borja Garcés remataba a placer una falta botada que recogía Randjelovic antes de que se fuese por línea de meta, echando el balón al interior del área pequeña ante la pasividad de los locales. 

Ni más ni menos, la SD Huesca volvió a acabar un partido de manera apática, sin claridad de ideas ni capacidad para generar el más mínimo peligro a un conjunto que llegaba en una situación peor que la suya. Los azulgranas ya miran al descenso, exageradamente lejos de la zona alta y con una tendencia negativa más que preocupante. Por el momento, ni técnico ni jugadores han reflejado en el verde que se pueda superar la situación en la que se encuentra el Huesca inmerso ahora mismo. 

Con toda una semana por delante, el Huesca está obligado a resetear y ganar cuanto antes. La próxima prueba será el sábado 13 de noviembre ante el CD Mirandés en Anduva, a las 18:15h. De nada valen las excusas, ni el físico ni la dificultad de la categoría. El Huesca se encuentra en caída libre y el golpe todavía puede ser más doloroso si no se amortigua de forma inmediata.