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El Quebrantahuesos RC cosechó una derrota dolorosa en su desplazamiento a Castelldefels

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El equipo está comprobando la dureza de la liga catalana

Una semana después de un partido importante para afianzar la autoestima del equipo, el QRC volvía a tener una prueba de fuego para comprobar el grado de competitividad que puede ofrecer en la liga catalana. Tocaba un desplazamiento complicado, a Castelldefels, antiguo club de origen del director deportivo del Quebranta y equipo ganador de la DHC en la temporada 2016-17. El Quebranta, por su parte, volvía a tener alguna baja sensible en ¾ y delantera y una actitud no acorde con lo que se pedía en el encuentro. Enfrente, el CRUC, que llevaba 0 puntos en su haber, y por tanto con necesidad de sacar algo positivo de este encuentro.

El Quebranta comenzó muy frío en el partido. Al final del primer tiempo y a pesar de mantener la posesión del balón, el Quebrantahuesos perdía 14-3. En el segundo tiempo la intensidad defensiva aún bajo más, y el CRUC aprovechó todos los regalos que le ofreció el QRC para seguir aumentando la renta hasta el 41-8 definitivo.

A pesar de llevar solo tres partidos en esta nueva aventura, se pueden ir extrayendo algunas conclusiones: el equipo tiene dos caras, una cuando juega en casa y la otra en los desplazamientos, si realmente se quiere progresar como equipo, tendrá que mejorar la consistencia de juego fuera de casa. Además el nivel de exigencia física y de intensidad en esta liga está a años luz de la experimentada temporadas atrás, y el equipo ha de cambiar el chip y poco a poco ir incorporando esa forma de jugar o tocará sufrir y mucho.

Por último, ese escalón de nivel solo se puede alcanzar con fondo de armario en el vestuario, con lo que es imprescindible la vuelta definitiva de jugadores que por unas razones u otras no están pudiendo participar activamente en este inicio de temporada si se quiere llegar a armar un equipo con carácter y personalidad. En esta competición tan ajustada, el ganar o perder a veces depende de un par de decisiones mal tomadas, y es necesario cuidar la evolución natural y progresiva de todos los jugadores que conforman la plantilla quebranta y no exponerles excesivamente.

Ahora tocan dos semanas de trabajo hasta el siguiente partido, en casa contra el Sabadell, en el cual el Quebrantahuesos RC tiene que demostrar que lo pasado contra el CRUC no fue más que un mal día en un futuro brillante.

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