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El rugby rinde homenaje a Sandra Salamero

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El rugby aragonés rindió homenaje a Sandra Salamero

El pasado sábado se produjo una jornada muy especial de rugby en el campo de los Sotos en Monzón, donde el Quebrantahuesos consiguió reunir a todo el rugby altoaragonés para hacer el mejor homenaje posible a Sandra Salamero que falleció recientemente en un accidente de barranquismo.

La jornada se inició por la mañana con una concentración de escuelas venidas de toda la provincia de Huesca, a través de los “nidos” del Quebrantahuesos en Sobrarbe, Huesca y Monzón. Decenas de niños y niñas desde los 3 hasta los 14 años se juntaron para disfrutar de un día soleado y practicar el deporte ovalado.

El momento más emotivo de la jornada se produjo poco después, donde todos los asistentes, fueran jugadores, jugadoras, amigos, familiares y representantes de la Federación Aragonesa de Rugby, hicieron el tradicional pasillo y se unieron en un minuto de silencio sepulcral, seguido de un aplauso que pudo haber durado toda una eternidad. La federación se unió en este homenaje ofreciendo el trofeo recibido en el Campeonato de Selecciones Autonómicas, celebrado en Sevilla el fin de semana anterior.

El partido homenaje a Sandra siguió inmediatamente después, bajo un sol ardiente. El Huesca se enfrentaba al Quebrantahuesos pero los dos equipos lo componían jugadoras y exjugadoras de los equipos que conocieron a Sandra y la vieron crecer como jugadora, como el Somontano, Tarazona, Universitario de Zaragoza, Ibero, Fénix, Huesca o Lleida Rugby.

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El primer ensayo, como marca la tradición, fue de la capitana del equipo de casa como homenaje a Sandra

El primer ensayo, como marca la tradición, fue de la capitana del equipo de casa, “como cuando lo hizo Sandra también en su momento; el primer ensayo del rugby femenino de la familia Quebrantahuesos lo marcó la que ahora nos mira desde arriba y ahora ese mismo 3 en la espalda vuelve a sacar esa fuerza vital. Ensayo que Jabalí celebró mirando al cielo. Señalando el número, soltando lágrimas, y todos los guiños viscerales que se puedan hacer queriendo o sin querer”. El resto del partido fue una sucesión de ataques y contrataques, juego bonito, y sobre todo mucha emoción canalizada a través del juego. “Sangre (poca), sudor (mucho) y lágrimas se alternaron entre abrazos y placajes, en un partido al que no le faltó de nada, aunque faltara alguien en concreto”. El resultado, como marca la tradición del rugby fue 0-0, aunque se consiguieran multitud de ensayos por ambos equipos.

Para acabar la jornada, se disputó el último partido de la temporada en la liga senior masculina, que enfrentó al Huesca Rugby con el seminario de Tarazona, el decano del rugby aragonés. El partido finalizó con un marcador de 48-7 y un balance final de temporada del Huesca de 7 de 8 en partidos ganados y un promedio de 32 tantos a favor y 11 en contra en todo el torneo.