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Jorge Arcas y Fernando Barceló se quedaron sin premio en Canfranc

La Vuelta Aragón llegó a tierras altoaragonesas con triunfo para Jonathan Hivert. Este domingo salida desde Huesca con destino a Zaragoza

Jorge Arcas y Fernando Barceló Vuelta Aragón ciclismo
Jorge Arcas y Fernando Barceló estuvieron escapados durante la etapa / Fotos: Crtistian Casal / Vuelta Aragón 2019

Estaba claro que alguno de los ciclistas aragoneses del pelotón de la Vuelta Aragón iba a intentarlo en la etapa reina camino de Canfranc, aunque el esfuerzo de Jorge Arcas (Movistar) y Fernando Barceló (Euskadi Murias) en el descenso de San Juan de la Peña no tuvo la recompensa deseada.

Al final, un sprint de un grupo muy cortado se decidía para el francés Jonathan Hivert (Total Direct Energie) -segundo triunfo en España tras llevarse el Gran Premio Miguel Indurain-, por delante de un Jesús Ezquerra (Burgos BH) que buscaba la etapa pero se encontró con el liderato.

Y es que entre el corte final del grupo y las bonificaciones en meta y sprints especiales, el cántabro se vestía de amarillo, con 2 segundos sobre Evgeny Shalunov (Gazprom) y Eduard Prades (Movistar) y 6 sobre otros seis ciclistas: Edgar Pinto (W52), Eduardo Sepulveda (Movistar), Rein Taaramae (Total Direct Energie), Pierre Rolland (Vital Concept), Diego Rubio (Burgos BH) y Alexander Grigoriev (Tavira).

Por lo tanto, máxima emoción de cara a la etapa final mañana en los 127,4 kilómetros entre Huesca y Zaragoza en la que, si no sopla el viento y ofrece otra ‘guerra’ como la del viernes habrá emoción hasta la Torre del Agua, como se prometía.

Tras el corte de cinta con la presencia del presidente de la Comarca de las Cinco Villas y alcalde de Sádaba, Santos Navarro, y del presidente de la Federación Española, José Luis López Cerrón, comenzaba la etapa con un ritmo muy rápido y sin que cuajase ninguna de las muchas intentonas. Lo más destacable, una caída de tres ciclistas, entre ellos el jacetano Jaime Castrillo (Movistar), sin mayores consecuencias, y el belga Dimitri Peyskens, líder de los sprints especiales, que se veía obligado al abandono algunos kilómetros después.

Tuvimos que esperar hasta el kilómetro 57 cuando saltaban Lucas De Rossi (Delko Marseille), Gotzon Udondo (Euskadi-Murias), Ángel Madrazo (Burgos BH), Jonathan Lastra (Caja Rural-Seguros RGA) y Txomin Juaristi (Fundación Euskadi) -protagonista también en la víspera-, a los que se le unían tres kilómetros después Jonathan Restrepo (Manzana Postobon) y Samuel Caldeira (W52 Porto). Rápidamente cogían una diferencia que oscilaría entre los dos y tres minutos, sin que el puerto De Santa Barbara afectase a la situación antes descrita.

En la ascensión a San Juan De la Peña, el puerto más complicado del día, solamente quedaban en cabeza Restrepo, Lastra y Madrazo, siendo los otros cuatro atrapados por un pelotón del que se descolgaba el líder, Justin Jules (Walonie-Bruxelles), y que se situaba a 40” de los aventureros. El colombiano demarraba a falta de un kilómetro para coronar en solitario y adjudicarse virtualmente la clasificación de la montaña.

Sin embargo, la aventura de los tres terminaba en el descenso, en el que se iban Arcas y Barceló, aprovechando el conocimiento de la bajada e incrementando diferencias hasta los 40 segundos en el ascenso al Oroel, también de segunda, donde Restrepo también se llevaba unos puntitos adicionales. 

La diferencia máxima de los dos aragoneses llegó a ser de 1:15 y dependiendo de la organización atrás podría pensarse en el mejor desenlace posible para los de casa: la etapa para el oscense y la general para el de Sabiñánigo, ya que la colaboración era total. Pero atrás se organizaron y aunque el líder lo pasaba muy mal, había muchos interesados en que la fuga no prosperase, aparte de la recompensa de la etapa.

Nada más cruzar el sprint bonificado de Castiello de Jaca se producía el final de la aventura de Arcas y Barceló, para producirse después un salto de Alejandro Marque (Tasvira) que mantendría un bonito duelo con el pelotón, con una renta máxima de medio minuto, pero que moría poco antes del banderín rojo, propician ese desenlace antes comentado. “La etapa comenzó muy mal para mí, porque veía que no me iban las piernas. Pero según pasaban los kilómetros me sentí mejor y gracias al equipo he podido disputar la victoria, en una llegada que me venía muy bien”, declaraba el francés.

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