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Optimismo sí, pero con cautela

Tanto en la SD Huesca como en los aficionados son conscientes que sin puntos no se podrá salir del descenso

Aguilera se ejercita durante un entrenamiento
La plantilla ha mejorado mucho el rendimiento tras la llegada de Francisco

Parece que la mano de Francisco en la Sociedad Deportiva Huesca se está haciendo notar con el paso de las jornadas. Sin embargo, la victoria no llega todavía y el conjunto azulgrana permanece en el farolillo rojo de Primera División después de 11 jornadas. Varios pros, pero a la vez otros contras que le siguen privando de obtener tres puntos más que necesarios.

Desde la llegada del almeriense, la faceta defensiva ha mostrado un cambio de imagen importante respecto a encuentros anteriores, sobre todo desde la implantación de una defensa de tres centrales que ha resultado necesaria en un equipo que hacía aguas en cada acercamiento rival. A pesar de ese refuerzo, el Huesca sigue sin ser capaz de realizar un partido completo que le permita vencer. Un claro ejemplo es el último partido ante el Getafe, en el que un desajuste en el minuto 92 priva al equipo de obtener sus tres primeros puntos en El Alcoraz, logrando de esta forma un punto que a día de hoy sabe a poco.

Con altibajos, la presencia en ataque deja mucho que desear todavía. Por el momento, los constantes acercamientos presenciados sobre el conjunto azulón el pasado domingo parecen un espejismo al que aferrarse. Etxeita ante el Getafe, Pulido ante el Sevilla y Miramón ante el Athletic Club de Bilbao suman un total de tres goles, uno más que ‘Cucho’, Chimy y Longo juntos.

Datos demoledores que recalcan de forma rotunda la dinamita mojada en la faceta ofensiva, elemento importante que hace más difícil todavía puntuar cada jornada. La suerte tampoco acompaña en este inicio liguero, que demuestra la clara diferencia que hay entre la categoría de plata y la máxima del fútbol español.

Es por ello que, aunque haya alguna duda, las últimas actuaciones invitan a ser optimistas, pero con cautela. Es evidente que el equipo ha crecido desde un camino que parece el adecuado para competir ante cualquier rival, pero no es suficiente, y así lo demuestra la clasificación.

Tanto deportiva como psicológicamente, ha de continuar mejorando si desea romper la dinámica negativa en la que se encuentra. Ahora más que nunca, es momento de que toda la plantilla se grabe a fuego el lema “Fieles siempre sin reblar” y sepa convivir con los tropiezos que quedan por delante. Con ello, el Huesca no será menos equipo que Rayo Vallecano, Athletic o Leganés.

No será fácil, nunca lo ha sido para este club, pero tampoco imposible. Con Francisco como técnico, el conjunto azulgrana tiene una gran oportunidad para pelear por una salvación que se antoja imprescindible para escribir más páginas doradas en su historia.

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