GALA DEL DEPORTE DE BARBASTRO 

Víctor Pueyo Ric, premio a los valores humanos en la fiesta del deporte local de Barbastro

La fiesta del deporte se celebrará el 15 de marzo en el centro de congresos de Barbastro 

Víctor Pueyo
Víctor Pueyo, premio a los Valores Humanos en la fiesta del deporte local de Barbastro.

Los miembros de la Asociación de la Prensa Deportiva de Huesca de la zona del Somontano, han decidido conceder el Premio a los Valores Humanos en el Deporte, al veterano futbolista Víctor Pueyo Ric, quien lo recibirá en el transcurso de la próxima Fiesta del Deporte Local de Barbastro que organiza el Patronato Municipal de Deportes y que se celebrara el viernes 15 de marzo.

Víctor Pueyo Ric fue uno de los dos jugadores locales con Pepe Pera (fallecido) que participaron en el primer encuentro disputado en el Campo Municipal de Deportes de Barbastro, el 2 de octubre de 1966. Hace 50 años. En la práctica, sustituyeron el viejo Campo del Frente de Juventudes donde Víctor Pueyo fue uno de los precursores del atletismo en Barbastro. Al mismo tiempo, dio las primeras patadas a los balones "de correeta" en terreno de juego "duro y con piedras" a las órdenes de su primer entrenador Máximo Espatolero. Nada que ver con el nuevo Campo Municipal porque el cambio fue sustancial en todo.

En el terreno de juego Víctor era "Victoré" para su madre "la zaragozana" que asistía a todos los partidos en la mejor disposición de "animar" al hijo y al mismo tiempo "poner nervioso al meta rival porque se sentaba detrás de la portería".

En la distancia del tiempo recuerda aquellas vivencias. "Era tan forofa que incluso me ponía nervioso y nunca le dije que no fuera al fútbol".

En los vestuarios solo había una táctica, "balón, a por ellos y echarle muchos cojones", dice.

"De pizarra y estrategia, nada. Además, los de casa entrenábamos por cuenta propia y el domingo nos encontrábamos con los jugadores de Zaragoza en el vestuario. El equipo estaba formado así, no había otra forma", explica.

De cobrar ficha nada, "en el Barbastro no pagaban a los de casa. En aquellos años tampoco había exigencia de calidad, era suficiente buena preparación física y en mi caso, compensaba las carencias técnicas. Todos los entrenadores que tuve eran de fuera como la mayoría de la plantilla".
Además, jugó en varios equipos de la zona, Fonz, Estadilla, Monzón "por supuesto" y Binéfar, "por afición ya que no había dinero pero invitaban a meriendas".

Un día "colgó las botas" para partidos oficiales, aunque jugó hasta los 60 años en el Torneo Local. "Había mucha calidad" y se sacó el título de entrenador con trayectoria en el Barbastro -etapa de Joaquín Torres- Juvenil, Estadilla y Laluenga, entre otros equipos.

"Ahora me dedico a ver los entrenamientos y a veces corrijo al nieto. Tengo muy claro que la preparación física es un factor importante para mantener la salud deportiva". Mira con mezcla de nostalgia y cierta envidia las instalaciones actuales, "en aquellos años iniciales no se tenían los medios de ahora, si hasta recogíamos piedras en el campo entre otras tareas”.

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