agricultura

El maíz crece en Aragón pero continúa al límite de la rentabilidad

La provincia de Huesca acapara con 76.565 hectáreas más del 70% de la superficie cultivada en la Comunidad

Campo de maíz
Trabajando en un campo de maíz


Aragón incrementó la pasada campaña un 21% la extensión dedicada al maíz para alcanzar las 99.777 hectáreas y una producción cercana al millón de toneladas. Estas cifras la sitúan por detrás de Castilla y León como la segunda Comunidad Autónoma con mayor superficie en todo el territorio nacional y posiciona a este cultivo cerealista como el más representativo de los regadíos del valle del Ebro. Pese a este crecimiento y su extensa implantación, es un cultivo que atraviesa unos momentos complicados desde el punto de vista de la rentabilidad económica, en un problema que viene de lejos, según Miguel Gutiérrez, responsable de la Unidad de Cultivos Herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón.

Añade que, desde la campaña 2013/14 se mueven en una horquilla de precios que oscilan entre los 170-180 € por tonelada, lo que obliga al agricultor a alcanzar unas producciones superiores a las 10 toneladas por hectárea para poder cubrir los costes inherentes a un cultivo que requiere de grandes inversiones.

Campo de maíz
Campo de maíz

En 2019 la superficie de maíz de consumo humano fue del 20% sobre el total de las hectáreas sembradas. La rentabilidad no sólo hay que buscarla desde la gestión de gastos en las explotaciones y de los insumos que aplican, también hay que encontrarla en las variedades que ofrecen a las producciones un plus de precio y calidad, entienden desde el Centro de Transferencia Agroalimentaria aragonés.

En cuanto al manejo agronómico del cultivo en la última campaña cabe destacar que se mantuvieron los porcentajes de maíz de primera siembra con respecto al rastrojero: 67.520 ha frente a 32.258 ha. “La provincia de Huesca albergó el 91% del maíz de segunda cosecha por el gran peso que tiene el regadío a presión en su agricultura. En estos años está rotando con la cebada, con buenos precios y rendimientos en las últimas campañas, y con el guisante para congelado o para seco. Esta alternancia está consolidando las cifras finales de la superficie del maíz”, concluye Miguel Gutiérrez. En estos momentos Aragón produce el 24% del maíz que se cosecha en España.

Gracias a la tecnología, la agronomía, el riego y la fertilización, en los últimos años se ha logrado incrementar de manera “espectacular” el rendimiento de este cultivo, “pero la falta de agua algunas campañas, los veranos calurosos que dificultan una buena floración de la mazorca o los problemas de sanidad vegetal como la araña, que ha tenido una fuerte incidencia en 2019 y que ha provocado una disminución de los rendimientos, hacen del maíz un cultivo de riesgo por su alta inversión”, remarca Gutiérrez.

De las cerca de 100.000 hectáreas de maíz que en 2019 se cultivaron en Aragón, el 56% se sembraron con variedades transgénicas y el resto fueron de convencionales con destino a pienso animal o consumo humano.