economía

El poder adquisitivo del salario aragonés cae 541 euros al año

El salario medio ha crecido en Aragón, quedando en 1.533 euros mensuales


El poder adquisitivo del salario aragonés ha caído un 2,9%, lo que equivale a 541 euros al año. Es uno de los datos que se extraen del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo que, semestralmente, profundiza en dicho grado de satisfacción, así como en las oportunidades laborales del mercado laboral. La puntuación de Aragón ha experimentado un incremento igual al de la media nacional, del 5,1% interanual, que le ha permitido llegar a los 6,2 puntos. Es la puntuación más alta para esta autonomía desde diciembre de 2008. Además, gracias a dicha subida, la comunidad aragonesa ha ganado una posición respecto a hace un año, situándose ahora en 5º lugar. Navarra, Baleares, Madrid y Cantabria son las únicas comunidades que exhiben una puntuación mayor a la de Aragón.

En cuanto a la remuneración, Aragón es una de las once comunidades en las que ha mejorado la puntuación (+22,9%). Eso le ha permitido ascender un peldaño, hasta el 12º lugar. Navarra, que hace un año estaba en el 5º puesto, pasa a encabezar el ranking. Lo contrario le ha ocurrido a la Región de Murcia, que pierde dos escalones, cayendo hasta el último lugar.

Tras oscilar durante seis años (desde marzo de 2012) en un estrecho rango, entre 1.633 y 1.640 euros, en la primera mitad de 2018 se ha incrementado el salario medio del conjunto de España. En el trimestre analizado alcanza los 1.646 euros mensuales (+0,6% interanual, su tercer incremento interanual consecutivo), que es su máximo valor de la serie histórica. Una docena de autonomías presentan incrementos en sus respectivos salarios medios. De ellas, seis (Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Galicia y Navarra) alcanzan sus máximos niveles salariales medios que registran las estadísticas.

Aragón es una de las regiones en las que el salario medio ha crecido. En el período analizado, el aumento interanual es del 0,7%, que lo deja en 1.533 euros mensuales (11 euros más que hace un año). Es el mayor salario medio para esta autonomía desde septiembre de 2016.

Pese al incremento señalado, Aragón es una de las siete autonomías en las que el nivel de la remuneración media se sitúa al menos un 2% por debajo de su respectivo máximo. De ese grupo, Extremadura es el caso más desfavorable (el actual salario de 1.333 euros mensuales es un 4,4% menor al máximo) y el de Aragón el más benigno (su remuneración media de 1.533 euros por mes resulta un 2% más bajo al máximo alcanzado en marzo de 2010).

Si se habla del poder de compra del salario, Aragón es una de las 12 regiones que hace un año mostraban un deterioro en el poder de compra del salario medio y que ahora continúan sufriendo una caída en el mismo. Dentro de esa docena de autonomías, las caídas más pronunciadas han tenido lugar en la Región de Murcia (retroceso del 4,7%), La Rioja (descenso del 4,1%) y Andalucía (pérdida del 3,8%). Esas son las únicas tres regiones que han sufrido un deterioro en la capacidad de compra del salario medio más profunda que la de Aragón, donde la pérdida ha sido del 2,9%.

El estudio también analiza la seguridad en el empleo. En este grupo de variables, 15 autonomías han mejorado su puntuación. Entre ellas, Aragón, que escala desde la 10º hasta la 4º posición. De hecho, es el área del Monitor Adecco en la que mejor han evolucionado los datos aragoneses. La primera posición sigue siendo la de Baleares. Le siguen Extremadura, que mejora dos peldaños con relación a hace un año, y Cantabria, que cae un escalón. Las puntuaciones más bajas corresponden a País Vasco (última posición), Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid (tercera por la cola).

Las cuatro variables que conforman este bloque del Monitor Adecco han visto incrementar su puntuación. En particular, ese es el caso del paro de larga duración y del porcentaje de parados cubiertos por una prestación por desempleo.

Por lo que respecta a los parados de larga duración, en el conjunto de España, desde marzo de 2015, todos los trimestres han mostrado, al mismo tiempo, una caída tanto del número de parados de larga duración (llevan 2 años o más buscando empleo) como del de corta duración (menos de dos años sin empleo). Hasta marzo de 2016, la mayor parte de parados que abandonaban esa situación llevaban menos de dos años en el paro, por lo que la proporción de los parados de larga duración continuaba en ascenso. Desde entonces (los últimos nueve trimestres) ocurre lo contrario: la mayor parte de las personas que logran salir del desempleo son parados de larga duración.

Aunque con una mayor volatilidad en los datos, esa misma tendencia se verifica en Aragón, donde hay 22.100 parados de larga duración, una cifra que se ha mantenido relativamente estable en los últimos cuatro trimestres, pero que es menos de la mitad de la que se registraba en la primera mitad de 2014. Como proporción del total de personas sin empleo, los parados de larga duración son el 32,2% en Aragón, lo que indica un descenso interanual de 4 puntos porcentuales. No solo la proporción de parados de larga duración de Aragón sigue siendo inferior a la media de España, sino que, además, es la quinta menor a nivel autonómico (aunque un año antes era la tercera más baja, lo que indica que en otras comunidades el descenso en el paro de larga duración ha sido más importante).

En cuanto a la prestación por desempleo, si se tiene en cuenta que la prestación por desempleo tiene una duración máxima de dos años, es claro que la reducción del paro de larga duración está vinculada con el aumento de la proporción de parados que cobra dicha prestación. De hecho, esta variable atraviesa su tercer año en aumento en el conjunto nacional. En la actualidad, un 57,7% de los parados percibe una prestación en el total de España. Es la mayor proporción desde junio de 2012 y 5,5 puntos porcentuales más alta que un año atrás.

En Aragón, esta variable lleva menos tiempo en recuperación, pero lo está haciendo de modo más acelerado. Si en junio de 2015 estaba alcanzado por una prestación por desempleo el 49,4% de los parados aragoneses, en la actualidad lo está el 60,1% (incremento interanual de 9,7 puntos porcentuales, que es el más pronunciado a nivel autonómico). En este caso, el progreso aragonés ha sido mayor al de otras comunidades, razón por la cual, si hace un año había diez autonomías con una mayor proporción de parados cubiertos por una prestación, en la actualidad solo hay cuatro.

A nivel nacional, la tendencia ascendente de la siniestralidad laboral, que se inició a finales de 2013, cuando la economía comenzó a recuperarse de la crisis, parece estar haciendo una pausa. En los dos primeros trimestres de 2018 se mantuvo prácticamente en los mismos niveles que un año antes. Concretamente, en el trimestre analizado, se registraron 66,7 accidentes que causaron baja cada 10.000 ocupados (+0,3% interanual) en toda España.

Esa estabilización a nivel nacional no tiene su reflejo en Aragón, donde la siniestralidad laboral continúa aumentando, aunque a un ritmo algo más moderado. En el segundo trimestre, se han registrado en la comunidad aragonesa 65,6 accidentes laborales que causaron baja cada 10.000 ocupados (+3,7% interanual). Pese al aumento, Aragón se mantiene por debajo de la media nacional.

En el conjunto de España, el descenso interanual de la tasa de paro ha sido de 2,1 puntos porcentuales, hasta el 16,2%. Aunque elevada, es la más baja desde junio de 2009 e implica un descenso total de 9,9 puntos porcentuales desde el máximo del 26,1% alcanzado a finales de 2013.
En el caso aragonés, la tasa de paro es de 10,9%, tras un recorte interanual de 2,4 p.p. Así, pasa a ser la tercera más baja entre todas las autonomías, cuando un año atrás era la quinta menor (en ese período superó los datos de La Rioja y Baleares). También para Aragón la actual tasa de paro es la más baja en nueve años.

El número de ocupados en todo el país ha crecido sin interrupciones a lo largo de los últimos 17 trimestres. Eso ha sido posible porque, al mismo tiempo, el número de empresas también está en expansión. Es decir, hay más empleo porque hay más empresas para contratar personal. En el segundo trimestre había en España más de 1,3 millones de empresas, el mayor número desde diciembre de 2010 y un 9,2% más que a comienzos de 2013. En relación con la población, existen en la actualidad 28,5 firmas por cada mil habitantes, lo que implica un incremento interanual del 1,4%.

La recuperación del parque empresarial ha corrido de forma paralela en la autonomía aragonesa, aunque con un ritmo más pausado. Ahora hay 41.900 empresas en esta comunidad. En relación con la población, Aragón cuenta con 31,4 firmas por cada mil habitantes (+0,6% interanual), su mejor dato en siete años. Es la cuarta proporción más alta a nivel autonómico.

En el apartado de Conciliación de la vida personal y profesional, Aragón es una de las cinco autonomías que en las que ha caído la puntuación. Sin embargo, la caída más pronunciada de País Vasco le ha permitido escalar un peldaño, hasta el segundo puesto. La Comunidad Valenciana conserva el primer lugar. Por su parte, Baleares permanece en la última posición, escoltadas, al igual que hace un año, por Cataluña.

El aspecto más favorable en este bloque de variables lo ofrece el aumento de la proporción de ocupados que cursan estudios. La caída en la puntuación de Aragón en este bloque de variables tiene que ver con la desfavorable evolución del colectivo de personas que trabajan al menos ocasionalmente desde su hogar.

En el caso de los ocupados que cursan estudios, estos equivalen en España al 11,1% del total, 4 décimas más que hace un año. Ese incremento prolonga la recuperación de esta variable que, tras descender desde finales de 2013 hasta finales de 2016, acumula ahora cinco trimestres consecutivos con incrementos interanuales. El actual 11,1% es el mejor resultado desde septiembre de 2014.

En la comunidad aragonesa este colectivo también ha incrementado su importancia relativa. Los ocupados que estudian y trabajan a la vez equivalen al 13% de personas con empleo en la comunidad, 2 décimas más que un año antes. Aunque es un incremento inferior al de la media nacional, Aragón ha podido conservar la segunda posición.

En Aragón, la proporción de ocupados que teletrabajan alcanza el 7,6%, ligeramente por encima de la media nacional, pero 8 décimas por debajo que hace un año. Eso equivale a casi 43.000 personas, unas 8.000 menos que a finales de 2016, cuando se registró el máximo número de teletrabajadores en esta autonomía.

Por lo que respecta a la conflictividad laboral, Aragón presenta un ligero descenso en su puntuación, lo que ha hecho que caiga un escalón con relación al año pasado. Así, queda ubicada en la 8ª posición. Extremadura se mantiene al tope de las posiciones; le siguen Baleares y Castilla-La Mancha. Las dos comunidades con mayor conflictividad continúan siendo País Vasco y Asturias.

Y en cuanto a la participación en huelgas, ésta se ha reducido un 43,3% interanual. Así, solo han participado en huelgas 7,6 trabajadores por cada 10.000 ocupados. Con excepción del dato del último trimestre del año pasado, la actual participación en huelgas es la más baja en Aragón desde 2004. Una mayor cantidad de huelgas simultánea a una caída en la participación en huelgas sugiere que cada conflicto ha tenido, de media, un seguimiento más bajo que los del año pasado.

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