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El PP plantea rebajar la presión fiscal en 230 millones si recupera el Gobierno de Aragón

El presidente del PP de Aragón, Luis María Beamonte, propone una reforma fiscal que cuantifica en 230 millones de euros si los 'populares' recuperan el Gobierno de Aragón tras las próximas elecciones autonómicas. Bonificaciones relevantes en sucesiones, donaciones, sociedades, transmisiones patrimoniales... son algunas de las propuestas del PP al objeto de que clases medias, familias y empresas paguen menos impuestos y ese ahorro se traduzca en un aumento de gastos e inversiones productivas. Para Beamonte, ha llegado el momento de acabar con la discriminación fiscal negativa que sufren los aragoneses respecto al resto de los españoles y, a la vez, garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos básicos.

La reforma profunda del modelo fiscal autonómico, con una bajada de la carga impositiva como principal iniciativa, es la primera propuesta presentada por el líder de los populares aragoneses en lo que constituye su programa de Gobierno para Aragón. Un proyecto que, según avanzó, contiene además actuaciones concretas en otras tres grandes áreas que presentará en las próximas semanas: la recuperación del medio rural como modelo de vida donde los aragoneses puedan encontrar oportunidades vitales de futuro: consolidar el sostenimiento y la mejora continuada de la sociedad del bienestar en términos de calidad y, finalmente, construir un Aragón fuerte como región relevante en España y siempre abierto a Europa. Es lo que definió como "otro modelo de hacer las cosas: el de la moderación, la centralidad, el respeto al que piensa distinto y el sentido común".

El presidente del Partido Popular de Aragón, en un encuentro con representantes de la sociedad civil aragonesa y del empresariado, avanzó que su proyecto económico y fiscal está cimentado "en la seguridad jurídica, la igualdad de todos los ciudadanos y la certidumbre y la confianza". En su intervención, Beamonte rechazó la práctica de que el "sostenimiento de los servicios públicos" se produzca "a través de la confiscación del ahorro de las familias". "Eso, si me lo permiten, es el método más fácil", afirmó. Por el contrario, defendió las iniciativas que generen crecimiento económico porque "la mayor disposición de recursos de los ciudadanos, vía menos impuesto o mejores salarios, favorece el consumo y ello genera más ingresos públicos y reactiva la economía. Es un efecto rebote. Cualquiera lo ve", lo que directamente permite la sostenibilidad en el tiempo y la mejora de la calidad de servicios públicos como la educación, la sanidad o la atención social.

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