medio ambiente

Nuevo contencioso de Ecologistas en Acción contra la planta de biomasa en Monzón

Consideran que la empresa no cumple los  requisitos  necesarios  ya que no  ha depositado el aval de dos  millones de euros

Biomasa
Montaje de donde se ubicaría la planta / Economía

En esta ocasión el contencioso se dirige, según explica la Asociación Ecologistas en Accción, contra la resolución de la Dirección General de Energía y Minas por la que se otorga la autorización administrativa previa a la instalación de la planta de biomasa en Monzón.

Ecologistas en Acción recurre la resolución de este organismo, entre otros aspectos, por entender que el promotor no reúne los requisitos técnicos que marca la legislación y al no haber depositado el aval de casi 2 millones de euros que marca la legislación de 2018 de medidas urgentes para la transición energética con el objeto de asegurar la finalización de los proyectos y evitar la especulación, señalan.

Además, aclaran que con este son tres los procesos judiciales que están pendientes de resolución contra la instalación de la central térmica de biomasa. Los otros dos son:

El procedimiento contra la revisión de oficio de la autorización ambiental, que fue necesaria modificar para incluir las emisiones de sustancias tóxicas y cancerígenas, como los benzopirenos, que el promotor, Forestalia, no declaró en su primer estudio de dispersión de contaminantes.

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También está pendiente el recurso que se interpuso en 2020 contra la resolución de prórroga de la autorización ambiental. Dado el incumplimiento de plazos para la instalación de la incineradora, el promotor tuvo que solicitar prórroga para su proyecto. Según esta resolución de prórroga el proyecto tiene distintos plazos a cumplimentar: final de agosto de este año para el inicio de las obras, y final de agosto de 2024, para el inicio de la actividad.

Ecologistas en Acción se pregunta por la materia prima que se pretende utilizar para la generación de electricidad, pues según la autorización ambiental debía proceder del cultivo de unas 10.000 hectáreas de chopos, que requieren de autorizaciones que a día de hoy no han sido solicitadas al INAGA, y que necesitan de varios años para crecer, por lo que no parece viable que esa sea la materia prima a quemar. Dado que el horno proyectado para quemar la biomasa es capaz de incinerar cualquier tipo de residuo, se abriría la posibilidad de que, con una solicitud previa, se pudiera quemar cualquier tipo de residuos, como ya ocurre en la planta de Saica de El Burgo de Ebro en la provincia de Zaragoza.

Una vez más Ecologistas en Acción reitera que seguirá oponiéndose al proyecto en todos los ámbitos posibles y que la instalación de una central térmica a 600 metros del casco urbano, con unas emisiones tóxicas tan importantes, no beneficia a la población de Monzón, pues impide la instalación de otras industrias limpias, devalúa las propiedades de sus vecinos y es un revulsivo para que nuevos pobladores se puedan instalar en un radio amplio alrededor del proyecto.

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