alto gállego

Una bodega enterrada bajo la ladera pirenaica del pueblo de Barbenuta

La bodega Bal Minuta inaugura su nuevo edificio, símbolo de enología de altura, emprendimiento rural y con criterios de sostenibilidad

Bodega Bal Minuta
Es una de las bodegas más altas de España, a 1.300 metros de altitud

El Pirineo aragonés estrena su primera bodega profesional, una de las más altas de España. Se trata de un edificio de gran singularidad enterrado casi en su totalidad bajo la roca de la ladera pirenaica, junto al pequeño pueblo de Barbenuta, en Biescas. Es el nuevo edificio de la bodega Bal Minuta, que se inauguraba este jueves con la presencia de profesionales del mundo del vino y representantes de instituciones aragonesas.

Es una de las bodegas más altas de España, a 1.300 metros de altitud, y en una zona despoblada. A pesar de ese desafío no ha renunciado a contar con una energía 100% renovable con múltiples placas fotovoltaicas, construida con material de la zona, con un diseño modernista, totalmente integrado en el paisaje y apostando por la eficiencia y la ecología.

Roca, agua y aire son los elementos que conjugan las instalaciones de la nueva bodega de Bal Minuta para convertirse en un homenaje a las casas de pastores del valle, de las que todavía quedan restos que parecen monumentos a las raíces de las aldeas del Pirineo. “La bodega está enterrada por un motivo doble: por un lado, para diferenciarnos de las bodegas que pueden verse desde cualquier punto a su alrededor, integrando el edificio en su entorno; por otro, porque es como se hacían las bodegas antiguamente, bajo tierra, de forma que la temperatura es más estable y no hay que gastar energía en hacerlo posible”, explica Pilar Gracia, que junto a Ernest Guasch, son los enólogos creadores de Bodegas Bal Minuta.

La bodega está enterrada para diferenciarnos, integrando el edificio en su entorno, y porque es como se hacían las bodegas antiguamente, de forma que la temperatura es más estable

“Hemos hecho nuestra bodega junto a Barbenuta, donde están nuestras viñas, para dar una vez más visibilidad a nuestro pueblo, con muy pocos habitantes, donde se pueden hacer cosas tan atrevidas como ésta. La despoblación no está reñida con la innovación y se puede atraer turismo y generar riqueza con lo que se hace en los pueblos pequeños”, añadió Pilar Gracia durante el acto de presentación de la bodega.

Bodega Bal Minuta
La bodega está enterrada, como se hacían las bodegas antiguamente

"Un lujo" y una nueva oferta cultural y turística para el territorio
Luis Estaún, director general de Desarrollo Estatutario y Programas Europeos del Gobierno de Aragón, habló de esta bodega como de “un milagro”, “un lujo” y una nueva oferta cultural y turística “impresionante” para el territorio. En el acto de presentación estuvieron presentes representantes de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, Ayuntamiento de Biescas, Comarca del Alto Gállego, Diputación Provincial de Huesca y Gobierno de Aragón. Sergio García, gerente de la Reserva de la Biosfera hizo hincapié en que este proyecto supone “poner en valor el territorio y las medidas de sostenibilidad por las que apuesta la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala”. Por su parte, Nuria Pargada, alcaldesa del Ayuntamiento de Biescas señaló que “para nosotros como Ayuntamiento, poner como ejemplo a Pilar y Ernest a aquellos que se plantean vivir en Biescas y su entorno es increíble, porque han vuelto al pueblo y han hecho territorio, pero hay que valorar mucho el camino y el esfuerzo que ha costado llegar hasta aquí”. Roque Vicente, presidente de la Comisión de Desarrollo y Sostenibilidad de la Diputación Provincial de Huesca aseguró que “Bodegas Bal Minuta es un buen ejemplo de cómo las instituciones lo que tenemos que hacer es dar facilidades a las empresas, puesto que este proyecto creció en el Vivero de Empresas de Adecuara y ahora estrena una maravillosa bodega”. Luis Estaún, director general de Desarrollo Estatutario del Gobierno de Aragón, repasó la historia de los enólogos creadores de la bodega: “han ayudado a rescatar variedades de uva casi desaparecidas de la vid antigua de montaña, han establecido su familia en Barbenuta e inician ahora una nueva oferta cultural y turística impresionante. Para Biescas, la provincia de Huesca y todo Aragón este proyecto es un lujo y sin duda va a suponer un impulso más a la empresa de Bodegas Bal Minuta”.

El acto de inauguración concluyó con una exhibición de degüelle tradicional en caliente y a mano de vino espumoso a cargo de Ernest Guasch, que abrió de esta manera tan espectacular varias botellas de la nueva añada del espumoso de Bal Minuta, con posterior cata y visita a las instalaciones de la bodega. En el interior, se presentaron todas las estancias por las que este año ya está pasando la uva de la bodega y se disfrutó de una exposición de pintura de Alberto Aragón. “Es el fruto de una década de muchísimo trabajo y esfuerzo, el reto era muy grande, plantando viñas y recogiendo uva a más de 1.300 metros de altura, y haciendo vino de manera profesional donde nunca antes nadie lo había hecho. Pero el resultado no habría sido igual si el esfuerzo no hubiera sido tan grande”, concluyó Pilar Gracia, invitando a que todo el mundo que quiera conocer su proyecto vitivinícola vaya a verlo con sus propios ojos junto a Barbenuta.