GRAUS

Las especies de flora y fauna clasificadas en Ribagorza suman ya 2.124

El Observatorio Ciudadano de la Baja Ribagorza dio sus primeros pasos en octubre de 2016

OCB
Silvia Ardanuy y Carlos González, miembros del OCB

Dentro de las actividades que, esta semana, se realizan en Graus con motivo de la XI Semana del Pirineismo Vicente de Heredia, este martes, Silvia Ardanuy y Carlos González, presentaban el Observatorio Ciudadano de la Biodiversidad de la Baja Ribagorza. Se centraban, principalmente, Een dar a conocer cómo se trabaja y en animar, a quien quiera, a colaborar en el conocimiento de la biodiversidad.

En octubre de 2016 dio sus primeros pasos el Observatorio Ciudadano de la Biodiversidad de la Baja Ribagorza, proyecto promovido por la plataforma ciudadana Biodiversidad Virtual y vinculado al ya Punto BV Espacio Pirineos. BV consiste en doce galerías temáticas de fotografías digitales geolocalizadas, que conforman una base de datos ordenada taxonómicamente, probablemente, la mayor de España y una de las mayores del mundo. En ella participan cientos de ciudadanos y ciudadanas junto a especialistas de diversas áreas, que, de manera completamente altruista, determinan las especies fotografiadas.

En el transcurso de la charla, los miembros del OCB explicaban que tras la revisión de julio son 2.124 las especies clasificadas aunque, es una cifra, que, en breve, se va a superar, puesto que hay casi 10 especies más que se tienen que incorporar al listado, un amplio registro de la biodiversidad que pone de manifiesto, explicaba González, que Ribagorza es un territorio privilegiado.

Carlos González, miembro del Observatorio Ciudadano

Los miembros del Observatorio son también testigos de los cambios que se van percibiendo en el comportamiento de la fauna y la flora fruto del cambio climático con una segunda floración, llegada temprana de aves o presencia de especies que no era frecuente ver en el territorio. Además, añadía González, también están comenzando a localizarse especies invasoras.

Recordaba cómo hace unos años, en primavera, no huno abejorros, tras un invierno cálido y una nevada tardía. Afortunadamente, decía, es una especie que se ha recuperado pero hay otras que no son capaces de adptarse con rapidez a los cambios bruscos del clima.

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