EDUCACIÓN

Imaginación, ilusión y cooperación se dan cita en el “Mercado de Cooperativas Escolares”

Se enmarca dentro del programa “Aprendiendo a Emprender con Ibercaja”, que ha contado con la participación de 250 escolares

El salón de actos del Palacio de Villahermosa acogió el acto de clausura del programa "Aprendiendo a Emprender con Ibercaja"
El salón de actos del Palacio de Villahermosa acogió el acto de clausura del programa "Aprendiendo a Emprender con Ibercaja"

Escolares de quinto y sexto de Educación Primaria de la provincia de Huesca han culminado, con la venta de los productos elaborados por ellos mismos, su formación como pequeños empresarios. Carteras, pulseras, jabón de lavar, flores, jarrones, llaveros… todo lo que la imaginación y la creatividad ha inspirado a los escolares durante este año era susceptible de venta en la segunda edición del “Mercado de Cooperativas Escolares” celebrado este viernes en los jardines del Palacio Duquesa Villahermosa y que se enmarca dentro del programa “Aprendiendo a Emprender con Ibercaja”. Este año han participado 250 escolares de 10 colegios de la provincia, que han gestionado 18 cooperativas bajo la dirección de 22 profesores.

“Aprendiendo a Emprender con Ibercaja” es un proyecto educativo de Fundación Ibercaja y Gobierno de Aragón que tiene como objetivo promover el espíritu emprendedor y el sentido de iniciativa de los escolares de quinto y sexto de Educación Primaria. A lo largo del curso, el alumnado crea y gestiona una cooperativa educativa que fabrica productos artesanales. Un programa que nació en 2005 de forma tímida y que este año, en Aragón, se ha contado con el concurso de 36 centros educativos, 2.032 escolares y cerca de 90 proyectos cooperativos, según señalaba Mayte Santos, responsable de Programación de los Centros de la Obra Social de Fundación Ibercaja.

Al acto de clausura del programa asistía la directora del Servicio Provincial de Educación en Huesca, Olga Alastruey, para quien el verdadero valor de este proyecto de innovación “está en hacer un planteamiento de aprendizaje que haga competentes a los escolares para sus decisiones futuras y qué mejor que aprender haciendo, en grupo y de manera práctica, que es lo que muchas veces la sociedad nos demanda a los docentes”.

Durante el curso, profesores y alumnos se implican en sus respectivos proyectos de manera amena y divertida; desde la creación de la cooperativa escolar, la creación del producto y su posterior venta. Los beneficios obtenidos de la venta, el 50% se destina, a petición de los escolares, a una ONG y el resto para desarrollar alguna actividad del centro educativo.
La venta de los productos elaborados por los escolares no ha podido ir mejor; incluso de algunos se han agotado las existencias. Al final, satisfacción generalizada. El trabajo en equipo ha funcionado.

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