obituario

Descansa en Paz, Consuelo

Carta en recuerdo a Consuelo Pérez de Aurora Calvo, quien fuera presidenta provincia de la Asociación Española Contra el Cáncer

Consuelo Pérez (izq), en la entrega de la Pajarita del Diario del Altoaragón a la Asociación Contra el Cáncer, junto a su presidenta en esos momentos, Aurora Calvo
Consuelo Pérez (izq), en la entrega de la Pajarita del Diario del Altoaragón a la Asociación Contra el Cáncer, junto a su presidenta en esos momentos, Aurora Calvo

Precisamente el 4 de febrero, día mundial contra el cáncer, nos ha dejado Consuelo Pérez, quien tanto luchó por los pacientes con cáncer y sus familias como presidenta de la AECC de Jaca durante más de 30 años.

Consuelo ha sido una mujer enérgica, trabajadora, sincera, resolutiva, innovadora, pero sobre todo ha sido una buena persona. Cuando creía en algo, y en la Asociación contra el cáncer creía, no se le ponía nada por delante.

Fue pionera en la provincia de Huesca en la lucha contra el cáncer, antes incluso que en la capital. Desde 1979 encabezó un equipo de personas magníficas de la Jacetania que estuvieron a su lado en tantos actos que congregaban a numerosas personas, pero también en ese trabajo del día a día que no se ve tanto, pero que es imprescindible para conseguir los fines de la Asociación. Como líder que era, arrastraba a mucha gente, incluida su familia (su esposo, Eduardo del Pueyo, siempre juntos), pero sin necesidad de destacar por encima de ellos. Decía lo que tenía que decir a todo el mundo, con empatía y respeto, como debe ser. Sus argumentos eran tan potentes y convincentes, que era difícil que obtuviera un "no" por respuesta.

Algo tuvo que ver Consuelo, seguro, en esa herencia que recibió la Junta local de Jaca de la AECC y gracias a la que se pudo financiar íntegramente una beca de investigación, tras un riguroso concurso público a través de la Fundación Científica de la AECC, que obtuvo resultados muy importantes referentes al cáncer infantil y que ha contribuido a mejorar la vida de niños con cáncer y sus familias.

Ya en 2010, El Consejo Ejecutivo Nacional de la Asociación, reconoció su trabajo otorgándole la medalla de honor por su destacada labor. Pero lo que de verdad premiaba a Consuelo era el cariño de sus vecinos, de sus amigos, de muchas familias a las que ayudó a través de la AECC, de esa junta local de Jaca que nos llena de orgullo a los que tantos años hemos trabajado con ellos.

No sé si esto le hubiera parecido bien a Consuelo, siempre quería mantenerse en segundo plano para figurar... pero no para trabajar. Pero al enterarnos de la triste noticia, los profesionales de la AECC, los miembros actuales y pasados de la Junta de Jaca, los del Consejo Provincial y toda la extensa familia que constituimos esta Asociación, pensamos que era de justicia que, al menos, se hiciera público que para todos nosotros ha sido un honor y un placer compartir con nuestra amiga Consuelo esta tarea.

Descansa en Paz, Consuelo