BELVER DE CINCA

El PAR despide a Antonio López fundador de la agrupación local

Fue  uno de los impulsores del embalse de San Salvador

Belver
Belver de Cinca / Sociedad

Con el escrito “hoy se ha ido Antonio López Buil, uno de los nuestros”, el PAR de Belver despide, tras una larga enfermedad que no tiene que ver con el coronavirus, al fundador de la agrupación local. Buil, agricultor de profesión, fue uno de los impulsores del embalse de San Salvador.

Sus compañeros escribían un emotivo texto que compartían en las redes:

Hoy se ha ido Antonio López Buil, uno de los nuestros.
Y podemos decir que no nos deja solo un Antonio, sino muchos Antonios; el padre, esposo, abuelo, cazador, regante, agricultor y aragonesista.
Se nos ha ido un día lluvioso, con agua, su mayor inquietud. El agua será el petróleo del siglo XXI me dijo en una ocasión y no se equivocaba. Porque, ¿qué puedes regar con petróleo?
Una mente incansable a la que le debemos mucho. Siempre pensando formas y maneras para que las generaciones venideras puedan tener un futuro en el mundo rural. De su cabeza y de su insistencia salió uno de los proyectos hídricos más importantes de España, el embalse de San Salvador.
Y podemos decir que San Salvador es él. Es el empeño y tesón del Antonio regante el que ha dejado un embalse de esperanza y vida con el cual podremos regar el futuro de nuestro pueblo.
Qué decir del Antonio aragonesista, de centro, como él decía, primero de Suarez, como todos los demócratas y luego del PAR, su partido, el que cada cuatro años se empeñaba en que presentara candidatura en Belver, consiguiéndolo todas las veces. Aún recuerdo su cara en 2015 cuando conseguimos la alcaldía, algo sinceramente impensable para todos. Sin duda, deja una huella imborrable en nosotros, sus compañeros de partido.
También había un Antonio agricultor, el que dirigió una de las primeras explotaciones fruticolas de Belver, criando manzanas y melocotones en "la vall" que luego multiplicaríamos por toda la sardera. También peras en los olivares, otro ejemplo de su inquebrantable tenacidad.
Pionero en elementos que ya forman parte desde hace tiempo de la cultura de nuestro pueblo. En el que siempre pensó cuando había algún proyecto o idea que lo pudiera mejorar. El Saso Cubota y el riego a peso son y serán uno de sus legados para la posteridad de nuestro pueblo.
Y por último, el cazador. Apasionado de la naturaleza, sus galgos, con elegancia y casta, encorrieron liebres por toda la geografía aragonesa e hispana.
Antonio era único, con su persistencia y vehemencia dejaba bien claros sus mensajes. Su voz retumbaba y te sacudía las verdades sin que pudieras rechistar. Vigor aragonés, maña y fuerza.
Persona reconocida por sus logros y por su tesón se ganó el respeto de sus semejantes, algunos de gran alcurnia, desde ministros a presidentes de la nación, congresistas y senadores. Y por supuesto del Gobierno de "su" Aragón, donde todo el mundo sabe quien es y de donde viene Antonio López Buil, "el pikolín", uno de los nuestros.
Descanse en Paz.”

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