OPINIÓN

Hay puertos largos y cortos, también los hay duros y más fáciles, de gran altitud y más baja cota, y luego está el Marie Blanque.

José Antonio Ferrer


Este puerto está situado entre los valles de Aspe y Ossau, en la región de Nueva Aquitania. Tres relatos nos pueden acercar al origen de su poético nombre. La primera de ellas hace referencia a la doncella Marie Asserquet, que vivió entre los siglos XVIII y XIX, cuya tez era tan pálida que los lugareños se referían a ella como Marie Blanque. En la segunda, el alimoche o buitre egipcio es aludido, debido a su plumaje blanquecino, como Marie Blanque pos los habitantes del valle.

Finalmente la habitual niebla o broullard de este profundo y estrecho paso, es identificada como un velo blanco que acaba dándole este nombre a nuestro protagonista. Su historia dentro del ciclismo profesional arranca hace 40 años, cuando el Tour de Francia lo incluye en 1978 y la Quebrantahuesos en 1991 entre su elite de cols pirenaicos. Será el belga Pollentier quien lo corone por vez primera. Posteriormente un gran elenco de nombres muy conocidos, hacen que el Marie Blanque alcance el prestigio que hoy tiene. Lucho Herrera, Pedro Delgado, Juan Antonio Flecha y miles de cicloturistas no menos importantes que ellos, lo coronaron durante 14 ediciones en el Tour y 27 en nuestra cicloturista. También la Vuelta en el año 2016, camino del final de etapa en el Aubisque, lo incluyó, algo que honra a nuestra Marcha Internacional.

Con sus 10 kilómetros, con su pendiente media del 7´2% y con un desnivel de 720 metros (partiendo de Escot a 315 y coronando a 1035), tiene en sus 4 últimos km una media constante del 11´5 % y rampas máximas del 16 %. El desarrollo más aconsejable sería un 34 de plato y un piñón de 30 dientes. Los cicloturistas que emplean menos tiempo en su ascensión lo hacen en escasos 30 minutos a una media de 20 km/hora; los que lo ascienden menos rápido lo hacen en casi 2 horas (con caminata incluida); siendo lo habitual en un ciclista medio subirlo entre 50 minutos y una hora. Ahora tú, ciclista, debes elegir tu desarrollo y conseguir tu mejor tiempo.

Desniveles mantenidos por encima del 10% se suben, como cualquier aficionado sabe, a base de fuerza y cadencia de pedaleo, considerando que un aspecto fundamental es mantener una actitud psíquica estable, difícil de ajustar en momentos de esfuerzo extremo. Cualquier sobreesfuerzo se pagará posteriormente.La Quebrantahuesos vuelve a dar la oportunidad a miles de ciclistas de sentirse privilegiados y orgullosos de hacer las cosas bien en este coloso de los Pirineos.

Comentarios