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Monegrillo formará parte de la primera Ruta de la Memoria Democrática

refugio anteaéreo Cueva del Castillo en Monegrillo
refugio anteaéreo Cueva del Castillo en Monegrillo

El Gobierno de Aragón a través de su departamento de Educación, Cultura y Deportes ha incluido a la localidad de Monegrillo dentro de la Ruta de la Memoria Histórica que tiene nuestra comunidad. En esta localidad se podrá visitar además "La Cueva del Castillo" un refugio antiaéreo que sirvió de cobijo a sus  habitantes durante la Guerra Civil y que se integra en la primera Ruta de la Memoria Democrática que está impulsando el Ejecutivo aragonés.

Por este motivo, tanto la Cueva del Castillo como la tumba de José Ramón Arana, ubicada en el cementerio de la localidad, se han incluido en el expediente iniciado por el Departamento de Educación para declarar como primera ruta de memoria democrática “El Frente de los Monegros”, que comprende un itinerario por los municipios de Tardienta, Torralba, Robres, Alcubierre Sierra y puerto de Alcubierre, Leciñena Perdiguera Villamayor de Gállego, Farlete, Monegrillo, Bujaraloz, Sariñena-Albalatillo y Lanaja.

Refugio antiaéreo “Cueva del Castillo”

Este espacio, un abrigo en una antigua galería de mina, tiene cuatro entradas y ocupa un espacio de unos 85 metros cuadrados. La construcción está horadada en la misma roca y reforzada con vigas de madera de sabina.

Durante 18 meses, la población tuvo que refugiarse en más de cuarenta ocasiones de la aviación enemiga procedente del aeródromo de Zaragoza. Ataques procedentes de aviones franceses, alemanes e italianos que sirvieron de banco de pruebas para la II Guerra Mundial.

Este refugio es uno de los mejor conservados en la ruta del “Frente de los Monegros” y se ha habilitado recientemente para que pueda ser visitado al tiempo que se ha preparado una recreación tematizada que permite tener una experiencia cercana a la que tuvieron los habitantes de Monegrillo durante los bombardeos de la Guerra Civil.

Los vecinos de la localidad construyeron este refugio ayudados por expertos mineros alistados en las milicias anarquistas, horadando la roca del cerro donde antiguamente se situaba una torre de vigilancia. Dieron forma así a uno de los sistemas defensivos más seguros denominado “abrigo en galería de mina”.