fraude fiscal

Hacienda investiga pagos en metálico a Perera, uno de ellos en Huesca

Una agenda manuscrita del torero de 2009 es clave para la denuncia judicial por fraude al fisco. Uno de los apuntes señala a la feria de San Lorenzo

Miguel Ángel Perera toreó también en la feria laurentina en 2010, fecha a la que corresponde esta imagen / Archivo Heraldo
Miguel Ángel Perera toreó también en la feria laurentina en 2010, fecha a la que corresponde esta imagen / Archivo Heraldo

"47.- Huesca: Pagaré 20.880 € + Efectivo 27.000 €". Este apunte, presuntamente escrito de su puño y letra por el matador de toros Miguel Ángel Perera, se incluye en la lista hallada en una agenda de su propiedad que Hacienda y un juzgado de Villafranca de los Barros (Badajoz) investigan y que ha desencadenado una denuncia por supuesto fraude fiscal contra el torero, tal y como publica 'El Confidencial'.

Con menos de 26 años, el diestro toreó 78 corridas en 2009, todas ellas, anotadas en tres páginas de una agenda telefónica, un documento que, para Hacienda, refleja pagos 'en B' y para la defensa del matador son simplemente "expectativas de cobro". Decenas de empresarios taurinos han declarado en ese mismo sentido y negado que hicieran esos pagos en metálico, pero tanto para Hacienda como para el mencionado juzgado y para la Audiencia Provincial de Badajoz las anotaciones vendrían a confirmar el desvío de cantidades opacas para el fisco y que habrían supuesto un presunto fraude de 1,6 millones de euros entre 2009 y 2010 usando su empresa Pertaurus.

Algunas de las plazas de primera categoría del país, como las de Bilbao, San Sebastián, Pamplona, Madrid o Salamanca, no habrían realizado este tipo de pagos en metálico. De hecho, en las anotaciones de la agenda del torero aparecen cantidades cobradas a través de cheques, pagarés y/o transferencias, pero no en 'cash'. Otras más pequeñas, como las de Huesca, Teruel, Soria o Badajoz, sí aparecen con cifras en efectivo, en algunos casos, superiores a las que figuran como cheques o pagarés.

2009 y 2010 fueron los años dorados de Miguel Ángel Perera, cuando el diestro pacense llegó a ocupar el primer puesto del escalafón. En 2009, la empresa Torosanda se ocupaba de la planificación, organización y gestión de la plaza de toros de Huesca y, por tanto, de la feria de San Lorenzo. También fueron los años en los que Hacienda abrió inspecciones a toreros por el uso de sociedades profesionales. Presentadores de televisión, actores, artistas, abogados y otros profesionales liberales también quedaron bajo la lupa de la administración tributaria. Precisamente de esas inspecciones se derivó la denuncia por supuesto fraude fiscal que desde 2013 instruye el juzgado de Villafranca de los Barros.

Empresarios, apoderados, banderilleros, picadores y otras gentes del mundo del toreo han desfilado por el juzgado y negado las presuntas prácticas que Hacienda considera cobros sin declarar y, por tanto, sin pagar el IVA. Han cruzado toda la información de la contabilidad del torero, su empresa y su apoderado y han concluido que ha existido un supuesto fraude fiscal con pagos 'en B'. La instrucción está terminada, a la espera de las acusaciones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado. Entretanto, la defensa del torero –según señala 'El Confidencial'- resta valor al manuscrito, asegura que "no tiene nada de pago en efectivo" y "no son apuntes de cosas cobradas, sino que son expectativas de lo que se podría cobrar, una planificación de la temporada".  

Comentarios