opinión 

50 millones

Jesús Pérez Navasa

Al parecer la explosiva rueda de prensa que dio el sr. Romance, concejal de Hacienda del grupo del PSOE, en nombre del Ayuntamiento oscense horas después de la victoria de la SD Huesca que culminó con el histórico ascenso a primera división, fue un arrebato de populismo porque, pese a los titulares incontenibles de las anunciadas inversiones (nada menos que 850.000 euros en el entorno del Alcoraz) al parecer dichas inversiones ya estaban pactadas y anunciadas desde tiempo atrás.

Seguro que no lo hizo consciente, seguro, y que se dejó llevar por esta euforia que nos ha contaminado a todo el mundo, una felicidad desbordante y popular que otro político peor intencionado hubiera aprovechado con malsanas intenciones. No quisiera desde estas líneas acusar ni al concejal de hacienda ni por supuesto al PSOE de populismos malsanos o de tratar de relacionar los éxitos futbolísticos del equipo oscense con la gestión municipal, en absoluto, aunque a primera vista lo pudiera parecer.

En todo caso la felicitación colectiva, a la que por supuesto yo también me sumo, me lleva a una doble reflexión. Por un lado no quisiera olvidar que, al igual que la SD Huesca, existen otros clubes deportivos que mueven una importantísima masa social, pero no a nivel de afición sino de fútbol base, cantera necesaria no para llegar a la élite sino para fomentar los valores del deporte entre la infancia y la juventud. Podría destacar el modelo del Peñas Oscenses ¿Más de 500 son los socios que participan de forma activa? ¿Todas las categorías? ¿Equipos de chicos y chicas? ¿Abrir y promocionar el deporte rey entre la mujeres para que deje de ser un coto cerrado masculino trabajando desde la base en políticas de igualdad? Sí, todo esto lo hacen de manera callada cada fin de semana, con muchas y muchas horas de trabajo silencioso de cientos de padres y madres que acompañan a sus hijos e hijas por toda la provincia en las ligas menores, con el esfuerzo de esos entrenadores que durante la semana les meten el gusanillo del deporte en el cuerpo, del deporte y del trabajo en equipo. Creo que también los y las oscenses deberíamos felicitarnos por este otro fútbol, cotidiano y sin oropeles. Al igual que de esos otros clubes deportivos que, más allá de fútbol, practican el rugbi, el atletismo, el baloncesto, el balonmano… Seguro que más de un lector de esta carta podrá completar este listado durante unas cuantas líneas más. Clubes y chavales y chavalas que ponen esfuerzo e ilusión, que entrenan horas robándolas de su ocio, que se pagan sus equipaciones, sus desplazamientos y sufren las derrotas como el primero.

Una buena parte de este esfuerzo se desarrolla gracias a la solidaridad de todo el mundo a través de nuestros impuestos que se redistribuyen en forma de instalaciones deportivas para el deporte base: campos de tierra, de hierba artificial, vestuarios cada vez un poco mejor, iluminación para jugar durante los atardeceres, pabellones deportivos, uno por cada colegio público, dos piscinas municipales, pistas de atletismo y otro largo etcétera. Inversión y mantenimiento de las mismas que sale de las arcas municipales y que debe llegar a todas partes.

Eso me lleva a la segunda de las reflexiones. Dicen, comentan, rumorean, que la SD Huesca dispondrá la próxima temporada, tan solo en derechos televisivos, de unos 50 millones de euros. Estoy seguro que con ese dinero continuarán haciéndolo igual de bien que hasta ahora, una administración económica impecable que ha acompañado a sus éxitos deportivos, modelo que deberían imitar otros equipos del resto de España. Y estoy seguro que además invertirán ese dinero en mejorar sus infraestructuras y sobre todo en su proyecto deportivo para cosechar lo máximo posible en su andadura por primera división, de hecho el objeto fundamental de la SD Huesca es jugar al fútbol (y darnos alegrías como hasta ahora)

Pero 50 millones de euros es, más o menos, el dinero que dispone el Ayuntamiento de Huesca para pasar un año, es decir, el presupuesto anual. Con ese dinero, además de invertir en las instalaciones deportivas antes mencionadas y en su mantenimiento hace otras cosas, por ejemplo, tener una plantilla insuficiente de bomberos para que atiendan no solo los incendios, también las excarcelaciones en caso de accidente viario, o llevarse un enjambre o… pero no quiero hablar de los bomberos, quiero hablar de lo que hace el Ayuntamiento con 50 millones de euros. Consigue que cuando abrimos el grifo de la cocina tengamos agua potable de buena calidad. O cuando tiramos de la cadena las aguas sucias se emboquen a una depuradora por una red bastante grande de alcantarillado que de vez en cuando es necesario renovar. Con esos 50 millones limpia las calles, mantiene los jardines, ilumina nuestras plazas… con esos 50 millones llega a las ayudas de urgencia para aquellos vecinos y vecinas que hay sufrido un problema temporal, por no hablar del resto de programas que se desarrollan desde los Servicios Sociales. También programa las fiestas de San Lorenzo amén de las otras fiestas menores, incluso las de barrio. Desarrolla un siempre necesario programa cultural que trata de llegar a todo el mundo. Por supuesto bachea las avenidas (siempre se queda corto, siempre falta más), realiza políticas de fomento del empleo… y además hace nuevas inversiones, algunas necesarias, otras urgentes y, a veces, algunas, intrascendentes. Sí, el Ayuntamiento hace de todo con esos 50 millones de euros, bueno, malo y regular.

Por eso me sorprendió la rueda de prensa del sr. Romance, porque el populismo, Dios no lo quiera, tiene las patitas muy cortas y porque estoy seguro que esto no se volverá a repetir. La SD Huesca nos ofrecerá el próximo año una temporada llena de emoción y sufrimiento que, a buen seguro, alcanzará su objetivo, y el Ayuntamiento se dedicará a lo suyo que es mucho y variado. No es bueno mezclar la política con el fútbol, ni en Cataluña ni tampoco en Huesca.

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