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Absueltos los acusados de la paliza del bar "La Luna"

El tribunal considera que no hay pruebas suficientes para incriminar a las cinco personas que habían sido juzgadas por los hechos

Juicio del Bar "La Luna"
Inicio del juicio por la paliza del Bar "La Luna"

La Audiencia Provincial absuelve a los cinco acusados de la paliza de julio de 2013 en el bar “La Luna”. El tribunal entiende que no hay pruebas para condenar a estas personas por el delito de lesiones. Ya en su día un menor resultaba condenado por estos hechos.

El juicio se celebró entre el 22 y el 24 de mayo, aunque se tendría que haber celebrado un mes antes. Declararon varios testigos protegidos, que indicaron estar amenazados, sí que hubo una declaración que supuso un giro en los acontecimientos, pero que no ha servido para reconocer a los acusados como los autores de la paliza, ya que mostró dudas en la autoría.

Según se apunta en la resolución, no ha quedado acreditada la concreta ubicación de los acusados en el instante en el que se inició la agresión. Y se puede leer, en cuanto a lo ocurrido, que "en un momento dado, cuando el agredido salió del baño tropezó con un grupo de clientes en los que predominaba la etnia gitana, los cuales, siendo más de cinco, le agredieron con puñetazos y patadas en todo el cuerpo pero, sobre todo, cuando el agredido a consecuencia de los golpes yacía ya tirado en el suelo, inconsciente e indefenso, le golpearon dándole fuertes patadas en el tronco y en la cabeza, tirándole incluso botellas por encima y tratando de tirarle taburetes, siendo esto impedido por el personal del bar".

Y añade "como el grupo de agresores tenían una actitud tan violenta en la agresión, las personas que se hallaban en el interior del local salieron huyendo fuera del mismo y el poco personal que quedó dentro tratando de ayudar a la víctima, no fue suficiente para salvar a Jesús, pues separaban de la víctima a un agresor y su lugar lo ocupaba otro, y así sucesivamente, hasta que al final los agresores, una vez descargada su furia y advirtiendo que la víctima se hallaba inmóvil, cesaron de forma súbita en la agresión y se marcharon del bar, no habiéndose acreditado que los acusados ahora juzgados, o alguno de ellos, interviniera en la agresión descrita".

Fiscalía y acusación particular pedían 11 años de prisión para cada uno de los acusados, además de una multa superior a los 600.000 euros, que finalmente no recibirá, a pesar de pasar un mes en coma, tras la agresión y casi un centenar de días hospitalizado. Tiene reconocida una incapacidad total para trabajar y graves secuelas por las lesiones cerebrales.

Según se puede leer en la sentencia, en cuanto a las secuelas de la persona agredida "quedaron las siguientes: síndromes psiquiátricos, trastorno de humor, trastorno depresivo reactivo, trastornos de la personalidad, síndrome postconmocional (cefaleas, vértigos, alteraciones del sueño, de la memoria, del carácter, de la libido) afectación en el sistema olfatorio y gustativo con anosmia, síndromes neurológicos de origen central, síndromes no motores, deterioro de las funciones superiores integradas, monoparesia de miembro superior de carácter leve, y limitación del campo visual, siendo muy grave en el ojo derecho y con alteración periférica del ojo izquierdo. La incapacidad reconocida por el INSS es de incapacidad absoluta para todo trabajo. Requiere ayuda de tercera persona para la realización de la mayoría de las cuestiones cotidianas de su vida".

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