huesca

Diez años de la explosión de Zacarías Martínez, que causó la muerte de tres personas

Tras no pocos problemas, el edificio y los pisos fueron rehabilitados, y están ya ocupados

El suceso conmocionó a la ciudad de Huesca hace un año
Explosión, piso, Zacarías Martínez el 23 de abril de 2019


Este 23 de abril se cumplen diez años de la explosión en el edificio del número 20 de la calle Zacarías Martínez, que tuvo lugar en 2009, y que se saldó con tres muertos y una decena de heridos. El siniestro, provocado por un escape de gas en una de las viviendas, afectó a dos plantas del inmueble, y provocó la muerte en el acto de dos personas, una mujer marroquí de 37 años y un senegalés de 48. Pocos días después falleció una mujer española de 41 años, que había resultado herida muy grave y que se encontraba ingresada en el hospital Miguel Servet de Zaragoza. Diez años después, el edificio está completamente rehabilitado y los bajos y prácticamente todos los pisos están ocupados.

La explosión, que tuvo lugar a primera hora de la tarde, causó una gran conmoción en Huesca, que estaba viviendo intensamente la celebración de la festividad de San Jorge.

Así se encuentra, tras la rehabilitación, el edificio de Zacarías Martínez, 20
Así quedó el edificio tras la explosión, el 23 de abril de 2009

Cuatro años costó que finalizaran las obras generales de rehabilitación del edificio, que resultó muy afectado por la deflagración. Posteriormente comenzaron los trabajos en el interior de los pisos. Problemas con los seguros hicieron que las obras de la comunidad se paralizaran cuando faltaba muy poco para terminarlas. Incluso el Ayuntamiento de Huesca les concedió una ayuda para poder continuar con ellas, aunque fue necesario que los propios vecinos debieran aportar dinero de sus bolsillos.

Con las obras de la comunidad terminadas, llegó el momento de entrar en los pisos, y cada vecino se hizo cargo de la rehabilitación del suyo. Cada uno se encontraba en un estado diferente. Los afectados directamente por la explosión, el 3º y el 4º, hubieron de ser reconstruidos por entero, aunque el resto, el 1º y el 2º, se vieron muy afectados, a posteriori, por las humedades.

Las obras fueron más rápidas en los bajos del inmueble, donde ya antes del siniestro estaba previsto construir una iglesia la comunidad baptista de Huesca, que sigue abierta en un amplio local de 600 metros cuadrados, y que llevaron a cabo los propios miembros de la Iglesia de forma voluntaria.

Durante varios años, la comunidad de Senegal de Huesca, incluso con la parroquia del Perpetuo Socorro, celebraron cada 23 de abril un acto de recuerdo y homenaje a los afectados, ante el propio edificio.

Comentarios