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El alcalde anuncia una ordenanza para controlar los olores provocados por los purines

Las organizaciones agrarias hacen un llamamiento para que se cumplan las medidas ya establecidas

aplicación de purines en abanico
El olor a purín ha sido muy intenso en las últimas semanas en Huesca


Huesca sufre, desde hace varias semanas, el mal olor provocado por los purines. De ser algo circunstancial ha pasado a convertirse en una molestia muy habitual y que ha provocado no pocas quejas de los ciudadanos. Tanto es así que el alcalde de Huesca, Luis Felipe, ya ha anunciado que se va a redactar una ordenanza municipal para minimizar las afecciones de los olores de los purines, por lo que supone de perjuicio para la salud y por supuesto, para la imagen de la ciudad. Sindicatos y organizaciones agrarias entienden que las malas prácticas también causan una mala imagen de la agricultura, por lo que piden responsabilidad.

El alcalde recordaba que ha habido reuniones con los alcaldes pedáneos, para mostrarles su preocupación por esta situación, y también con la Policía Local. Lo más destacado ha sido la decisión de la puesta en marcha de esa nueva ordenanza. Luis Felipe ha dado la instrucción de que se elabore una ordenanza municipal, que venga a limitar y minimizar los efectos negativos que tienen los purines en la temporada y que afectan a Huesca, con un elemento negativo para la imagen de la ciudad y también para la salud pública.

Los responsables de las organizaciones agrarias entienden este malestar. El secretario general de UAGA en Aragón, José Manuel Penella, recuerda que hay que hacer una gestión correcta, algo que evidentemente no se está cumpliendo. Hace ya un tiempo se temían que la ordenanza llegaría a hacerse. Recientemente, en la tertulia agraria de Huesca Televisión comprendían las quejas, y ya aseguraban que la situación llegaría a provocar la promulgación de un decreto, como así va a acabar siendo.

Los agricultores saben perfectamente cómo hay que aplicar los purines para que no huelan o lo hagan lo menos posible. Penella indicaba que a partir del 20 de junio de 2020 se va a prohibir echarlos en abanico, ya que el amoniaco se volatiliza y huele. Deberá ser depositado en el suelo, donde huele menos, aunque en los días de cierzo hay que tener cuidado. Los purines tienen también que ser envueltos en la tierra, en un plazo de pocas horas.

En todo caso, desde el mundo del campo se pide un ejercicio de responsabilidad para que la actividad de la agricultura sea sostenible. Lo decía José Víctor Nogués, presidente de la Cooperativa de Sariñena: las medidas ya existen y  las cosas se pueden hacer bien y con buena fe.

fotograma tractor purines en el campo
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