huesca

El Perpetuo Socorro reclama con carteles del pasado inversiones que siguen pendientes en el barrio

Los han vuelto a colgar en los escaparates de los comercios

Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio
Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio
Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio
Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio
Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio
Carteles recuperados que piden inversiones para el barrio

La Asociación de vecinos del barrio del Perpetuo Socorro encontró entre sus archivos toda una serie de carteles reivindicativos, con más de 30 años de antigüedad y que, lamentablemente, tienen plena vigencia hoy en día. Entonces, como ahora, se pedía un centro de salud para el barrio y también inversiones que no se han cumplido y que siguen considerando necesarias. Por ello, y con el lema "¡¡Ya!! Hechos y no palabras. Inversiones en el barrio", los han sacado y los han colgado en 

La principal demanda, hoy en día, es que se construya el necesario centro de salud en el solar de la cárcel. Si ya antes de la pandemia se había quedado pequeño, ahora los vecinos consideran que no se pueden mantener las distancias de seguridad y que no hay espacios para consultas de médicos, enfermería, estudiantes, trabajadora social, administración, vestuarios, pruebas funcionales o extracciones, servicio que ha debido llevarse al Hospital Provincial.

Así son los carteles reivindicativos
Así son los carteles reivindicativos

Por el momento se han pegado los carteles que la Asociación de vecinos tenía almacenados, y que incluso llevaron una vez al pleno municipal. Proponen, si los vecinos del barrio así lo quieren, reeditarlos para que los puedan colgar en sus casas, en sus balcones, o pegados en los cristales.

Los vecinos reconocen que en estos años se ha conseguido para el barrio el Centro Cívico, con todas sus luces y sus sombras, el parque del Encuentro o el parque de las Mártires de la Libertad, pero lamentan por ejemplo, la pérdida de la escuela pública infantil hasta 3 años, que suponía que muchos oscenses que llevaban allí a sus hijos, se acercaran al barrio y pudieran conocer su realidad.