debate por huesca 

El urbanismo, la financiación y los proyectos pendientes elevan el tono de los candidatos

Las obras del centro, la gestión municipal y el desarrollo económico, los puntos de discrepancia

Pilar Novales, Luis Felipe, Ana Alós, Pilar Callén y José Luis Cadena antes del debate
Pilar Novales, Luis Felipe, Ana Alós, Pilar Callén y José Luis Cadena antes del debate / Rafael Gobantes / Heraldo de Aragón

La alcaldía de Huesca es cosa de dos y el debate de los candidatos celebrado casi lo fue también. Los cabezas de listas de las cinco formaciones políticas con representación en el Ayuntamiento de la capital oscense se enfrentaron anoche en una discusión a cinco bandas que en los momentos más enardecidos protagonizaron los aspirantes del PP y del PSOE, tanto que el alcaldable de Ciudadanos les hizo notar que estaban «monopolizando» una disputa dialéctica que, por lo demás, discurrió con el respeto a los tiempos y a los contrincantes.

El auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos fue el escenario elegido por Radio Huesca y Huesca Televisión, del Grupo HENNEO, para organizar un debate entre PSOE (Luis Felipe), PP (Ana Alós), Cambiar Huesca IU (Pilar Callén), Con Huesca Podemos Equo (Pilar Novales) y Ciudadanos (José Luis Cadena).

Alrededor de 500 personas siguieron en la sala las intervenciones de los candidatos, estructuradas en cuatro bloques: la situación de la capital oscense, su desarrollo, los servicios y el modelo de ciudad a medio y largo plazo. La transformación urbanística del centro urbano, que Alós empezó en 2011 con el Coso como emblema y que Felipe ha seguido por el paseo Ramón y Cajal, así como los proyectos y compromisos incumplidos por parte de ambos en sus respectivos mandatos centraron el cara a cara en el que derivó el debate en algunos momentos.

El respaldo económico recibido por el Ayuntamiento desde el Gobierno de Aragón también fue punto de fricción entre los candidatos del PP y del PSOE así como el superávit municipal. Son 3,1 millones con los que los socialistas presumen de buena gestión y que destinarán a obras y que sirvieron a Alós para asegurar que este dinero se tiene porque no se gastó cuando era el momento.

El candidato socialista y actual alcalde echó mano de los datos económicos y turísticos para defender su gestión y no olvidó mencionar uno de los grandes proyectos del mandato, la Huesca más Inclusiva, con más de 4.000 personas atendidas por las organizaciones del tercer sector. Apuntó asimismo el incremento del presupuesto en Servicios Sociales porque «son estas las políticas que nos diferencian»

Luis Felipe parecía rebosar satisfacción, lo que le granjeó las críticas de sus adversarios. Alós y Cadena fueron los más incisivos. La candidata del PP aseguró que la ciudad «no tiene relevo generacional» y que son escasas las oportunidades para recuperar el «talento emigrado». Como solución, apuntó lo que se ha convertido en una constante en su discurso electoral, la apuesta por la transformación digital a través de la formación de desarrolladores de ‘software’.

El número uno de Cs afirmó que la ciudad está «paralizada» y que el gobierno municipal solo ha hecho «experimentos como la remunicipalización de la limpieza viaria», que está judicializada.

Las candidatas de Cambiar y Con Huesca fueron más comedidas. Callén apuntó que la situación de la ciudad es «abiertamente mejorable» y Novales (que formó parte del Gobierno local hasta septiembre) afirmó que su formación «no tiene una imagen negativa» de la capital oscense. Las dos coincidieron en apostar por un plan de vivienda de alquiler, el empleo verde y servicios públicos de calidad.

Cs insistió en la puesta en marcha de una ventanilla única que facilite los trámites a las empresas y criticó la subida del 18% del IBI en los últimos cuatro años, «que conlleva que estas busquen otros sitios para implantarse».

Felipe, Novales y Cadena soslayaron comentar el modelo de fiestas de San Lorenzo, propuesto por el moderador. Alós defendió las tradiciones y los toros y Callén reclamó un programa laurentino sin maltrato animal.

Los participantes el debate se prestaron al juego al test de la pizarra, con seis preguntas sobre temas relativos a Huesca. Todos acertaron que el billete del bus urbano cuesta un euro, pero solo Novales sabía que la calle Goya es la del Alpardán. También hubo discrepancias sobre el barrio menos poblado y fueron muchos los fallos al nombrar tres municipios que limiten con Huesca.

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