discapacidad

No pueden andar, pero pueden volar

El Aeroclub Nimbus acaba de adquirir en Alemania un planeador que permitirá volar a la vez a dos personas con discapacidad o movilidad reducida.

Vuelo adaptado en el aeródromo de Santa Cilia. Luis Ferreira.
Vuelo adaptado en el aeródromo de Santa Cilia.

El Aeródromo de Santa Cilia acaba de incorporar para la flota del Aeroclub Nimbus su segundo planeador biplaza adaptado. Se convierten así en la única plataforma aeronáutica del país en contar con dos de estos aparatos. Este nuevo aparato se encuentra adaptado en los dos puestos de pilotaje, lo cual permitiría que tanto el instructor como el alumno puedan ser personas con discapacidad física en los miembros inferiores o con movilidad reducida.
Con la nueva adquisición, que se ha realizado en Alemania y que ha supuesto una inversión para el Aeroclub Nimbus de 120.000 euros, el aeródromo se consolida como referente de vuelo adaptado en España, con dos aviones a disposición de este colectivo y preparados específicamente para sus miembros.
Mikel Bidaurre, que ya participaba en jornadas anteriores celebradas en el aeródromo, estrenaba, junto a Luis Ferreira, director del aeródromo, el nuevo planeador. Tiene una lesión medular como consecuencia de un accidente de moto que sufrió hace diez años, lo que le dejó en una silla de ruedas. Sin embargo, esto no ha sido impedimento para que realice diferentes deportes adaptados, como el caso del esquí o de la vela y, ahora, el vuelo sin motor.
Bidaurre explica que "se trata de abrir una puerta para dar a conocer esta actividad, que vale para todos: aunque tengas una discapacidad, se disfruta". Hay personas que, por sus limitaciones físicas, no pueden realizar según qué actividades, algo que no sucede con el vuelo sin motor. Los mandos que deberían controlarse con los pies, se manejan con las manos, de manera que, en el mundo del vuelo a vela, las posibilidades de una persona con discapacidad son ilimitadas: prácticamente las mismas de alguien que no se encuentre en esta situación.
"La sensación es muy agradable; un vuelo suave y relajado, que pueden vivir personas con grandes lesiones". Esa es la impresión, tras el vuelo, de Mikel Bidaurre, que muestra su satisfacción ante entidades que, como el Aeródromo de Santa Cilia, apuestan por ampliar sus servicios pensando en personas con discapacidad, con “esa mentalidad de inclusión” que, en otros casos, resulta más difícil de encontrar.
El de Santa Cilia es, hoy por hoy, el principal aeródromo de España en cuanto a vuelo a vela adaptado. Además de contemplar un numeroso número de actividades y programas específicos dirigidos al colectivo, está completamente libre de barreras arquitectónicas. En las instalaciones, además, se puede obtener la licencia de piloto (desde 2008, la legislación permite a las personas con discapacidad motora obtener este título, y en el aeroclub se cuenta con los medios personales y técnicos necesarios para lograrlo).
No es la única línea de colaboración con organizaciones con discapacidad con la que trabaja el aeródromo. Actualmente, se está en contacto con distintas entidades y asociaciones, como la ONCE, y ya se están preparando las III Jornadas de Discapacidad, en las que tras el éxito de las ediciones anteriores se planea aumentar la oferta.

Comentarios