FERIA DE LA PATATA

La patata de Chía todo un ejemplo de proyectos en común del mundo rural

Cincuenta toneladas de patata y una marca que identifica el resultado final del trabajo de todo un pueblo para fijar población

Chía 2018
El público volvió a sumarse a la feria en una localidad que, habitualmente, cuenta con 55 habitantes

La Feria de la Patata de Chía ha vuelto a demostrar que las estrictas normas que obedecen al cultivo ecológico de este tubérculo a 1.200 metros de altura, dan su fruto una vez que la cosecha se ha realizado. Además del exquisito trabajo que se hace desde la siembra hasta la recogida, este proyecto implica a todo un pueblo que ha convertido este encuentro en la mejor carta de presentación. En esta edición se han alcanzado las cincuenta toneladas de patata, menos que en ediciones anteriores debido a la climatología, pero con la misma calidad de siempre, resultado del sistema tradicional de trabajo. Una jornada que ha servido para reivindicar el pueblo pequeño.

El proyecto de la feria surgía alrededor de un café hace años en el bar del pueblo, lugar imprescindible de reunión donde los habitantes comparten ideas como la de la feria de Chía. En estos años la ‘marca’ se ha consolidado gracias a ese trabajo común, desde los que tienen la idea hasta los vecinos que han estado pelando patatas para poder dar cerca de 1.600 raciones de caldereta. Arturo Lanau es el presidente de la Asociación de Productores de Patata, recuerda que la idea surgió una tarde en el bar del pueblo.

LANAU 1 CHIA 03

La jornada ha vuelto a poner sobre la mesa el tema de la despoblación un asunto con el que, a juicio del presidente de la Diputación Provincial de Huesca, se está banalizando demasiado. Miguel Gracia ponía en valor cualquier gesto, por pequeño que sea, para poder fijar población desde abrir un establecimiento Multiservicio hasta una feria. Gracia indicaba que hay que preguntarse qué se puede hacer con los recursos que tenemos.

GRACIA 1 CHIA 03

El alcalde destacaba la unión necesaria de los habitantes de los pueblos pequeños a la hora de poner en marcha un proyecto. Fijar población está en el mapa aunque, en ocasiones se sienten  solos, casi abandonados, como en estos últimos diez meses en los que han estado sin secretario ni interventor, lo que acaba dejando aislado al pueblo. Enrique Barrau le pide a las instituciones que actúen.

BARRAU 1 CHIA 03

El valor de este proyecto se basa en esa unión, en el cultivo sostenible y en ese relato que surge alrededor de este proyecto con muchos valores. Un modelo del que hay que aprender en el mundo rural como explica Aurelio García de la Asociación Guayente

GARCIA 1 CHIA 03

El siguiente paso después de asentar la población en Chía, sería el compromiso de seguir con la feria y ser más estables con el mercado porque se sabe que se puede llegar más lejos de la comunidad aragonesa, dado el potencial de la patata de Chía. Para eso habrá que aumentar la producción y la comercialización.

El programa A VIVIR HUESCA se emitía desde esta localidad ribagorzana y se convertía en una tertulia alrededor de la defensa de los pueblos más pequeños y de las herramientas que tienen que utilizarse para luchar contra la despoblación

Chía volvió a ser una fiesta
Chía volvió a ser una fiesta
Chía volvió a ser una fiesta
Chía volvió a ser una fiesta
Chía volvió a ser una fiesta
Chía volvió a ser una fiesta
caldereta
caldereta
Comentarios