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Las arquetas de los santos Justo y Pastor lucen restauradas

Las dos piezas se devolverán al camarín de la capilla de San Pedro el Viejo donde se guardan desde hace siglos

Arquetas de San Justo y San Pastor
Las arquetas de San Justo y San Pastor se mostraban restauradas


​Las arquetas de los Santos Justo y Pastor, que habitualmente se guardan con sus reliquias en una capilla de San Pedro el Viejo, han sido restauradas durante los últimos meses, y el resultado se mostraba este viernes, exponiéndolas en el salón del Tanto Monta del Palacio Episcopal Viejo, en el transcurso de una conferencia en la que también se hablaba de la historia de ambas arquetas y lo que se ha descubierto tras los trabajos llevados a cabo.

Arquetas de San Justo y San Pastor
Con la ayuda de la luz ultravioleta se pueden ver, las zonas más oscuras donde la pintura ha sido repuesta



La historiadora Selena Sánchez y la restauradora de la empresa Talabarte, Raquel Carcas, daban cumplidas explicaciones de todo el proceso de restauración, que ha consistido en la consolidación material de las arquetas, que se encontraban en un estado de conservación bastante malo. Además, se ha realizado una reintegración cromática para darles entidad y conjunto, "de manera que la lectura de la obra sea completa". Además, se han estabilizado los materiales que tampoco presentaban una buena situación. Cuatro restauradoras han llevado a cabo un trabajo muy meticuloso a lo largo de tres meses.

En el transcurso de la restauración, en las placas de plata que adornan el frontal de las arquetas con las efigies de los santos, aparecieron unos escudos de una familia de los Híjar, debajo del escudo del ayuntamiento de Huesca, lo que hace pensar que habían sido utilizadas con anterioridad.

Raquel Carcas
Arquetas de San Justo y San Pastor
Bajo el escudo de la ciudad se ve otro dibujo perteneciente al escudo de los Híjar

Las reliquias de los santos, que durante este tiempo se han guardado en San Pedro el Viejo, se volverán a introducir en el interior de las arquetas, junto a algunas piezas de ajuar, monedas u objetos que se encontraban dentro, y se depositarán posteriormente en el armario del camarín de su capilla en San Pedro el Viejo, donde se conservan.

Justo y Pastor fueron dos mártires hispanorromanos ejecutados en Alcalá de Henares. En el siglo VIII, tras la invasión musulmana, el miedo a que sus restos fueran profanados hizo que fuesen trasladados a Huesca por San Úrbez, quien fue sepultado junto a las reliquias en el valle de Nocito. Pasaron después a la iglesia del monasterio de San Pedro el Viejo y, en 1567, san Pío V promulgó una bula papal en la que ordenaba que se trasladasen parte de las reliquias a Alcalá de Henares, ciudad de su cuna y martirio. Otra parte se halla en Narbona (Francia)

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