TRADICIONES

Las navatas descienden el Gállego por "un río bravo"

La tradición homenajea este antiguo oficio y sirve para mostrar la oposición al proyecto del embalse de Biscarrués

Navatas
La Navateros posan en la plataforma por el río Gállego

Las navatas volvían a surcar las aguas del río Gállego este domingo, en una jornada con una gran respuesta de público y con una gran cantidad de caudal. La habilidad y la pericia de los 16 nabateros y nabateras de Riglos, Ayerbe, Artieda, Sobrarbe, Biscarrués, Murillo y Echo en las nabatas de dos y tres trampos.

Pedro Borau, presidente de la Asociación de Nabateros de la Galliguera
BORAU 1 NABATAS 21

Se trata de una tradición que trata de homenajear al oficio perdido de los antiguos nabateros y al mismo tiempo demuestra la oposición de la zona del Reino de los Mallos al proyecto de embalse de Biscarrués, que se encuentra judicializado a la espera de la resolución de un recurso por parte del Tribunal Supremo.

BORAU 2 NABATAS 21

Desde la Asociación de Nabateros de la Galliguera y desde la Coordinadora Biscarrués- Mallos de Riglos envían un comunicado donde narran el desarrollo del descenso por parte de las navatas este domingo en las aguas del río Gállego:

Este emocionante descenso ha demostrado la consolidación de este referente turístico en la Comarca de la Hoya de Huesca, que ha contado de nuevo con mucho público tanto en la salida, como en el Puente de Murillo de Gállego como en la llegada en el puente Santa Eulalia. En los pasos de los puentes y en la llegada los coches han llenado toda la carretera y las playas aledañas para ver pasar las nabatas.

La climatología pese a la amenaza de lluvia ha sido favorable, una mañana fría que no ha impedido la presencia de numeroso público que ha aplaudido y apoyado el trabajo de los nabateros durante todo el recorrido, agradeciendo su trabajo en estas duras condiciones. Además, la colaboración de la Confederación Hidrológica del Ebro y los gestores del Pantano de La Peña ha sido muy importante para poder realizar el descenso.

Antes de la salida, el numeroso público que acompañaba a los protagonistas de la jornada ha conocido la historia nabatera del río Gállego, documentada desde la edad media, y ha podido conoce de cerca el trabajo realizado con los berdugos, barreros, remeras, acopladeras y trampos.
La nabata de tres trampos ha sido la primera en tomar la salida, por más tarde de las once de la mañana, y diez minutos después lo ha hecho la de dos trampos.

La nabata de tres trampos ha tenido que arreglar una remera en la misma salida y el público ha podido ver en primera línea la habilidad de los nabateros en su trabajo conlos verdugos. Ambas salidas han sido muy rápidas, con una buena toma de corriente que ha puesto a prueba la habilidad y el equilibrio de los nabateros. El público ha sentido de cerca el riesgo y la emoción que conlleva esta práctica.

Hay que tener en cuenta que cada trampo pesa más de una tonelada y hay que tener cuidado en su manejo para mantener el equilibrio y no poner en riesgo la seguridad de los nabateros y nabateras.
Ambas nabatas han pasado bien los dos pasos complicados anticipando con mucha distancia las maniobras pues el río iba muy rápido: debajo del puente de Murillo se ha realizado con pericia pese a la gran velocidad que han cogido al concentrarse la corriente por un canal estrecho de agua que se forma entre la cimentación del puente. El segundo paso conocido como "la  lavadora" complicado por el trazado del río con curvas y bloques de piedra caídos también se ha sorteado con destreza y rapidez.

En ambos pasos y en otros lugares con más oleaje la nabata se hunde parcialmente remojando bien a los nabateros.

La nabata de tres trampos debido a la gran velocidad en una curva ha impactado sobre unas rocas causando la rotura de unos berdugos soltándose el tronco que sobre la marcha ha vuelto a ser atado con gran pericia.

En esta ocasión también os nabateros han estado astutos para poder parar las nabatas en la zona de "a barca" de Santolaria para cumplir con la tradición de una pequeña parada para reponer fuerzas en donde también numeroso público acompaña el almuerzo nabatero.
Para finalizar se ha realizado el último tramo con unos rápidos y una curva complicada en la zona del molinaz en la que también hay que esquivar la pilona del antiguo puente medieval conocido como "pontaz". La llegada por al Puente de Hierro abarrotado de gente que aplaudía y vitoreaba ha sido muy emocionante.

Las dos nabatas han realizado una vuelta pinta-coda que visualmente es muy atractiva y que supone un último esfuerzo nabatero.

La parada final en la playa aguas abajo del puente también ha precisado de habilidad para parar.
La espera en el puente de Hierro y la salida ha estado amenizada musicalmente por el grupo os Gaiters d´a Tierra Plana que ha entretenido la espera. 

En primer lugar ha llegado la nabata de dos trampos y poco después la de tres.
A la llegada a la playa los familiares han abrazado efusivamente a los nabateros y tanto vecinos de la zona como público han podido fotografiarse y felicitarlos en persona por el buen descenso realizado.

Este rato se ha alargado más de una hora pues muchas eran las personas que querían llevarse este recuerdo en forma de fotografía.

Una comida de casi doscientas personas en Biscarrués de convivencia y celebración del éxito tanto del descenso de nabatas como de las Jornadas del río Gállego ha puesto el broche de oro a estos intensos días de trabajo nabatero en la Galliguera.

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